Meliá Hotels International cesa la gestión de 15 hoteles en Cuba por riesgos operativos

Meliá Hotels International cesa la gestión de 15 hoteles en Cuba por riesgos operativos

El grupo hotelero español Meliá Hotels International ha anunciado que cesará de forma inmediata la prestación de servicios de gestión, comercialización y licenciamiento de sus marcas en 15 hoteles ubicados en Cuba. La medida, efectiva de inmediato, responde a un exhaustivo análisis de riesgos y a la revisión del actual contexto en la isla. 

Entre los establecimientos afectados se encuentran varios de sus principales resorts, como el Gran Hotel Bristol Habana Vieja (The Meliá Collection), INNSiDE Catedral Habana, Meliá Cayo Santa María, Paradisus Varadero, Paradisus Los Cayos y Sol Varadero Beach, entre otros. 

Según el comunicado de la compañía, la decisión —ya comunicada a las entidades propietarias el 26 de mayo— obedece a “circunstancias externas ajenas al control de Meliá” que han afectado gravemente las condiciones operativas, legales y de seguridad necesarias para mantener los estándares de servicio. Muchos de estos hoteles ya se encontraban parcialmente inoperativos debido a las restricciones energéticas y la caída de la demanda turística en el mercado cubano. 

Esta salida se produce en medio de una intensa campaña de “máxima presión” del gobierno de Estados Unidos contra el régimen comunista cubano, intensificada durante el segundo mandato de Donald Trump. Washington ha endurecido sanciones, restringido envíos de combustible, reactivado disposiciones del Helms-Burton Act (que codifica el embargo y busca promover un gobierno de transición democrática) y aplicado medidas extraterritoriales que afectan a empresas extranjeras con intereses en propiedades confiscadas tras la Revolución de 1959. 

El objetivo declarado de esta estrategia es aumentar el costo económico del mantenimiento del sistema comunista, aislar al gobierno de Miguel Díaz-Canel y fomentar un cambio político hacia la democracia y la economía de mercado. Funcionarios estadounidenses, como el secretario de Estado Marco Rubio, han señalado públicamente que Cuba representa una amenaza a la seguridad nacional por su situación de “estado fallido” a solo 90 millas de Florida. 

La combinación de escasez crónica de combustible (agravada por restricciones al suministro de petróleo), caída del turismo internacional, cortes energéticos generalizados y el endurecimiento de las sanciones ha provocado un colapso significativo en la actividad económica cubana, impactando directamente al sector turístico, uno de los principales generadores de divisas del país.Meliá, el mayor operador hotelero extranjero en Cuba, ha visto cómo sus operaciones se vieron “significativamente comprometidas” desde inicios de año. La compañía ha reiterado su compromiso con estándares éticos y de responsabilidad corporativa, y ha señalado que continuará monitoreando la situación para evaluar un posible retorno futuro. 

Este movimiento refleja una tendencia más amplia: cada vez más operadores internacionales reevaluán su presencia en Cuba ante el riesgo legal, reputacional y operativo derivado de la presión estadounidense y la inestabilidad interna del régimen.
Excelsio Media

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