Opinión | El precio de la fama

Opinión | El precio de la fama

Gustavo Álvarez Gardeazábal | A Petro ya se le está acabando su período, pero como su sentido de la historia lo lleva a buscar una actuación que le borre sus cagadas con el aseo, sus milmillonarias equivocaciones con la tarifa del TransMilenio o su batalla contra el procurador confundiendo la plaza de Bolívar con la Tahir de El Cairo, ahora les va a gastar $40 mil millones a los bogotanos para ocupar el pedestal de la fama desde donde cree que va a quedar redimido para ser candidato presidencial.

Dentro de la concepción pronaturalista y antihispana, y de profunda habilidad política que profesa, él ha pretendido, desde que llegó, suprimir de una vez y para siempre las corridas de toros. Coincide con los nuevos izquierdistas españoles que lograron hacer parecer la fiesta de los toros como una manifestación de la derecha y un rezago del franquismo.

En Bogotá, donde la minoría taurina solo se regodea en las revistas de la plutocracia, Petro ha intentado una y otra vez en acomodarle a la derecha la defensa de los toros, dado que el procurador Ordóñez es un reconocido taurino.

De paso, por supuesto, les pega un bofetón a los ricos de la capital, a quienes, sin duda alguna, detesta y responsabiliza de ser los culpables de la situación social.

Ahora ha pretendido convocar una consulta para que el 25 de octubre los bogotanos decidan si acaban o no con los toros como espectáculo. El Gobierno Nacional y el registrador le dijeron que no tenían la plata para montarla. Petro, dispuesto a pagar lo que sea por el pedestal de la fama, ha dado la orden: desde el fisco de los bogotanos se pagarán los $40 mil millones.

Advertencia de lo que nos espera donde las Farc y Santos se pongan de acuerdo y Petro termine siendo el presidente de este país!
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Escritor y líder de opinión
@eljodario
eljodario@gmail.com


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