Como el gobierno de Bogotá ha condicionado totalmente sus actuaciones externas e internas al resultado de las conversaciones de La Habana, cualquier costo que ellas tengan se paga a futuro con la paz y el premio Nobel.
Maduro lleva la iniciativa desde hace rato. Ha sido él , y no Santos, quien ha convertido los pretextos en lanzas de las batallas. Fue él quien armó sus ejércitos mientras Santos los desarmaba para calmar a Timochenmko. Fue él quien llamó asesino al expresidente Uribe, trapeó la casa con la decencia del presidente Santos y quien condenó sin juicio a los colombianos como paramilitares y de estar montando el complot para matarlo.
Fue él quien cerró la frontera.Quien ganó en la OEA, y quien después de ir donde el secretario de la ONU, a ponerle la queja por el exceso de migrantes colombianos, quien le propone a Santos que se reúnan, el mismo día que acusa a Colombia de fijarle el precio del bolívar y de sangrar su economía desde Cúcuta.
Si Santos acude a la cita con Maduro, pierde. Si no acude y con dignidad se queda en Bogotá, pierde también. Ese es el resultado de un enervante manejo de la política internacional, sacrificando orgullos y derechos por no correr el riesgo de desbaratar lo que se está pactando en La Habana.
¡Lo que le cuesta a Colombia las ganas de ganarse el Nobel!
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*Escritor y líder de opinión.
@eljodario
www.eljodario.co
+EXCELSIO

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