Un estudio adelantado desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional como apoyo al Distrito Capital en su plan decenal de contaminación de Bogotá, evidenció que el 70 % del material particulado proviene de vehículos del SITP y de las motocicletas, en una proporción de 60-40, es decir, del total de emisión de todas las tipologías vehiculares, el 40% fue del Sistema Integrado y el 30% de las motos.
El trabajo no solo se encargó de este tipo de vehículos, sino también de otros medios de transporte masivo como buses y transporte de carga. Gracias a la adaptación a nivel local de metodologías para determinar eficiencia energética y emisión de gases, y material particulado de estas máquinas, se confirmó la preocupante situación que existe en Bogotá referente a la expulsión de este material, uno de los principales problemas de contaminación en las ciudades colombianas. El material particulado es una mezcla compleja de partículas suspendidas en el aire, que varían en tamaño y composición dependiendo de sus fuentes de emisiones.
Estas pueden ser visibles o invisibles, las últimas por debajo de las 2,5 micras, pero todas son contaminantes muy fuertes. Según la Organización Mundial de la Salud, la emisión de material particulado junto con la contaminación del aire en general, son factores que propician la aparición de enfermedades como el cáncer.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer señala que la contaminación exterior y el material particulado se encuentran en el Grupo I de clasificación de carcinógenos humanos, junto a otras sustancias como el plutonio, el polvo de sílice, el humo del tabaco o la radiación ultravioleta.
“Además, el material afecta a infantes, personas de la tercera edad con complicaciones de asma, problemas de rinitis y demás dificultades respiratorias”, señala el profesor. De acuerdo con el académico, parte de la contaminación por material particulado se debe también a la gran presencia de motos en la capital colombiana. Según explica, hay alrededor de 400.000 unidades en Bogotá.
El trabajo liderado por el docente consistió en la definición de rutas para cada una de las tipologías vehiculares que se mueven en Bogotá (incluyendo las dos ya mencionadas). Con base en esas rutas, se diseñan pruebas para medir el consumo de combustible y las emisiones de gas y material particulado en condiciones reales de operación y de tráfico.
Todos los datos se toman y se calculan a través de un algoritmo especializado, y se determinan los factores de eficiencia y emisión.
+EXCELSIO

Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook