Opinión | Confianza peligrosa

Opinión | Confianza peligrosa

Darío Álvarez Morantes | En la productividad que debe lograr el sector agropecuario para abastecer las necesidades de alimentos, en nuestro país, con toda la autonomía, competitividad y sostenibilidad, dentro del gran potencial que afortunadamente tenemos, es necesaria y eficiente la utilización de los plaguicidas para la protección de los cultivos, cuando su manejo se hace de forma técnica, responsable y muy racional; pero lamentable la confianza peligrosa que demuestran los agricultores al realizar aplicaciones, sin una recomendación adecuada, sin utilizar la dosis indicada, sin calibrar los equipos de aplicación, sin leer por lo menos detenidamente la etiqueta, con mezclas caprichosas, sin los elementos de protección personal y sin el conocimiento de los riesgos a que se exponen continuamente, crea inseguridad para la salud.

Recuerdo una frase que pronunciaba mi Tío Mardoqueo Álvarez Núñez, cuando  aconsejaba a sus amigos campesinos en el norte de Boyacá, diciendo: ¨No se esfuercen mucho, en ahorrar tanta plata, privándose de sus gustos y deseos, preocúpense por ahorrar salud, para que disfruten plenamente lo que puedan conseguir con el trabajo honrado¨.

Y cómo hace de falta poner en práctica esta reflexión, para crear conciencia, de que la producción agropecuaria es una responsabilidad muy grande: con los consumidores, con la familia, con los mismos trabajadores, con los demás seres vivos y con nuestro medio ambiente.

El productor cada día debe formarse más integralmente, capacitándose, asesorándose, logrando acompañamiento y apoyo de extensión rural, para producir alimentos inocuos de alta calidad, en condiciones de buenas prácticas agrícolas (BPA), Buenas Practicas pecuarias (BPP) y buenas prácticas de Manufactura (BPM) lo que les permitirá ser más eficientes en su desempeño, para vivir con dignidad.

Por lo anterior me permito compartir algunos conceptos que he aprendido en mi trabajo y atendiendo las explicaciones del Dr. Diego Hernández Mejía, Quien explica la importancia de conocer la clasificación de los tóxicos:

1.  por su origen: Toxinas minerales y animales, venenos minerales, sustancias orgánicas y sintéticas,

2. Por su uso: Pesticidas, aditivos alimenticios, solventes industriales y fármacos. 3. Por su efecto: Sustancias oxidantes, cancerígenas y muta génicas.

4. Según el órgano que afectan: Epato tóxicos, neurotóxicos, cardiotoxicos y neurotóxicos.

5. Por su estado físico:

Sólidos, líquidos, gaseosos, polvos, humos y aerosoles. Conocer  las maneras de intoxicación: por vía oral, por vía dermal o vía inhalatoria. Conocer la situación de exposición, que es la condición por la cual un receptor queda parcial o totalmente expuesto a una sustancia tóxica, la dosis potencial, que depende de la concentración de la sustancia y la duración del contacto y las circunstancias de absorción y distribución del tóxico, pues en la distribución y el metabolismo pueden ocurrir reacciones que pueden generar metabolitos de (detoxificación) no tóxicos que se eliminan o excretan o generar metabolitos tóxicos de (activación) que interactúan patológicamente, inmunológicamente o cancerígenamente a pesar de las defensas del organismo, que algunas veces puede excretar las sustancia otras no; de modo que hay que conocer la reacción de los productos, para poder tratar una eventual exposición o envenenamiento.

En conclusión el proceso inicia en la fuente de exposición que puede ser primaria, donde se abre el recipiente con el contenido o secundaria donde ha llegado el tóxico por diferentes medios de transporte a los ecosistemas vulnerables, continúa con la dosis potencial, la biodisponibilidad, la acumulación, la transformación, la eliminación, si es posible; dependiendo el daño también de la susceptibilidad genética y la dosis activa con los efectos, que pueden ser de enfermedad o muerte.

De modo que el tema es preocupante y muy delicado, puede que el agricultor, no se intoxique con una o varias exposiciones fumigando, pero si se le va acumulando producto en su organismo y cuando completa su dosis letal acaba con su vida.

También hay que cambiar de actitud en el manejo de plagas, aplicando manejos integrados y no el químico más tóxico, como primera alternativa, ¡no se trata de usar una metralleta para matar un ratón!, sino de aplicar el producto recomendado en el momento adecuado en la dosis indicada, con el equipo calibrado y la protección personal indicada del aplicador, sin generar la confianza peligrosa, argumentada equivocadamente por los supuestos, de que nada me ha pasado,  de que ya estoy acostumbrado, de que eso no es peligroso.

¨La desconfianza espanta al que cuida su plata, pero la confianza desencanta y de pronto hasta lo 
mata¨.
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*Dirigente gremial


+EXCELSIO

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