Opinión | Salario mínimo: mucha ruido y poco alcance

Opinión | Salario mínimo: mucha ruido y poco alcance

Daniel  Quintero Trujillo* | Revisando la historia de las luchas sindicales, la regulación del salario mínimo fue establecida por primera vez en el estado australiano de Victoria, en 1894, producto de levantamientos obreros para legalizar un salario mínimo  a percibir por un trabajo realizado, evitando así los abusos laborales a la hora de reconocer el trabajo, política que se extendió en el mundo.

La fijación del salario mínimo es, cada año, uno de los hechos más esperados por esos 1.5 millones de trabajadores con esa asignación que con anhelo esperan un incremento sustancial que alcance para cubrir sus necesidades básicas

Durante un mes, la mesa de concertación laboral estuvieron negociando el salario para el 2015, pero nuevamente los trabajadores vieron frustradas sus aspiraciones de llegar a un aumento de 9.5 por ciento, fijándose  por decreto el aumento de  4.5 por ciento equivalente a $28.000, menos que una propina, quedando en 644.350 pesos mensuales.

Aunque el objetivo del salario mínimo es garantizar el cubrimiento de las necesidades básicas en cuanto alimentación, educación salud, vivienda, vestido y recreación de un trabajador, indudablemente que no cumple con sus objetivos, puesto que con el valor del salario mínimo no es posible cubrir todas estas necesidades.

El Código sustantivo del trabajo en el artículo 146, establece que para la fijación del salario mínimo se deben tener en cuenta factores como costo de vida, las modalidades de trabajo, la capacidad económica de las empresas y las condiciones de cada región o actividad económica. Sin embargo, los empresarios siempre se quedan con  las fabulosas ganancias oponiéndose a que los  trabajadores tengan un salario digno.

Es necesario llegar al legislar  en Colombia no un Salario mínimo, sino un Salario mínimo vital que  hace referencia el ingreso básico que requiere una persona para solventar o cubrir sus necesidades humanas, muchas de ellas elementales hasta en el mundo animal.

Ese mínimo vital no sólo debe considerar las necesidades de la persona sino de su grupo familiar primario, entendido este como su pareja e hijos, que en nuestro medio suele estar conformado por 4 personas.

El salario mínimo actual es una  ilusión que se desvanece a la hora de ir al mercado a comprar los productos de la canasta familiar, que han aumentado su precio más allá del aumento del salario; y sería interesante que por ley se les asigne por seis meses un salario mínimo como remuneración mensual, a quienes ocupan altos cargos del gobierno, para que después nos digan  ¿cómo se puede vivir  con un salarios de miseria? El día que esto ocurra tendremos gobernantes más humanos, luchando hombro a hombre con la clase trabajadora para lograr reivindicaciones sociales.

Para lo único que sirve hoy el salario Mínimo es para incrementar la pobreza y como referente oficial para estipular el cobro de multas y asignación de matrículas y pensiones, lo demás es la demagogia de un gobierno que siempre está hablando de paz y justicia social, negándole a los trabajadores el salario mínimo vital.

Por eso hoy  los trabajadores continúan sus luchas sociales  para ver si algún día logran instaurar en Colombia el salario mínimo vital, que alcance para comprar la canasta familiar y vivir con dignidad.
---
*Educador y Escritor.
Danieluintero47@gmail.com

+EXCELSIO

Share:

Comentarios

Comentarios de Facebook