El 97.5% del agua la encontramos en los océanos y mares como agua salada y solo el 2.5% restante es agua dulce, de la cual el 69% se encuentra en los polos, glaciares y las cumbres montañosas, por lo general en estado sólido, el 30% se encuentra en los páramos, humedales y acuíferos, el 1% restante solamente, circula por las cuencas hidrográficas en forma de arroyos, quebradas y ríos, depositándose una mínima parte en lagunas, Ciénegas y acuíferos, de donde se repone regularmente a través del ciclo hidrológico, por el cual, el agua superficial se evapora, sube a las nubes, posteriormente se precipita en forma de lluvia, esta se infiltra en el suelo y corre nuevamente hacia el mar.
Pero lo grave es que aunque conocemos su importancia y las amenazas progresivas por el aumento en la demanda y la reducción en su oferta, propiciada esta última por los rigores del cambio climático; continuamos atentando contra su disponibilidad, con talas indiscriminadas, incendios forestales, minería extractiva sin control, contaminación, erosión y desperdicio, sin tomar conciencia de que la ausencia del agua es fuente de discordias y en un futuro desatará las más cruentas guerras del planeta.
Lo evidenciamos en estas épocas de verano, cuando la falta de conciencia social, la mala fe y la envidia, hacen su aparición en la administración del agua, en campos y ciudades, demostrando la falta de conciencia social, de cultura para su uso racional y de tolerancia para evitar los conflictos; porque unos con influencias de poder, quieren tener toda el agua posible, así la malgasten o no la necesiten y otros adolecen de las cantidades básicas para su vida cotidiana.
Es inaplazable la capacitación de todas las comunidades, sobre el uso y aprovechamiento del agua, la resolución de conflictos y la inversión en todas las alternativas viables para su conservación, si no queremos abrir el grifo de nuestras casas y ver con desconsuelo, que no sale ni una gota del vital recurso, por más dinero que tengamos para pagar el líquido y calmar la sed.
¨El 3er informe sobre el desarrollo de los Recursos hídricos en el mundo, afirma que las inversiones en agua potable y saneamiento, contribuyen al crecimiento económico. Según cálculos de la Organización mundial de la Salud (OMS), por cada dólar estadounidense (USD) invertido, se recuperan entre 3 y 34 USD dependiendo de la región y la tecnología¨.
Se estima que aproximadamente el 70% del agua dulce se destina a la agricultura, el 20% a la industria y solo el 10% para consumo doméstico. Estudios de la FAO estiman que uno de cada cinco
países en vía de desarrollo, tendrá problemas de escases de agua antes del año 2.030. Así es de que a
modernizar el riego y el uso del agua en el manejo de explotaciones pecuarias, a hacer más eficiente su uso en la industria y racionalizar el consumo doméstico en un compromiso de hoy, para no tener que lamentarnos mañana.
¨El agua es como tu propia vida, si no eres consciente de que se acaba; si no la cuidas y no la aprecias, pronto se irá reduciendo, perderá su calidad y no habrá, marcha atrás, porque cuando menos esperes, sin avisar la fecha, dejará de existir y no valdrán arrepentimientos para recobrarla¨.
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*Dirigente gremial.
+EXCELSIO

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