Opinión | Después de vacaciones

Opinión | Después de vacaciones

Dario Alvarez Morantes* | Después de pasar días de parranda, de excesos de comida y alcohol, de reuniones sociales, de sueño irregular o mejor de trasnocho, de la tarea de atender invitados, de gastos suntuarios; se acabaron las fiestas de final y comienzo de año y llegó la hora de volver al trabajo en el 2015, para los que poseen empleo o negocio propio, para los que no los tienen hay que apartar la pereza y actuar con positivismo para lograr una opción laboral, tarea nada fácil, porque la realidad propicia un cambio brusco, pero hay que aceptarla.

Investigadores han encontrado que las emociones negativas, asociadas al final del periodo de fiestas, efectivamente existen, aunque no sean un trastorno propiamente dicho y el primer paso, debe ser justamente aceptar esa realidad y afrontarla.

La primera sugerencia es empezar a coger el ritmo lentamente pero sin dejarse abrumar por el letargo y mucho menos por la desesperación y el estrés. La empresaria  Karen Blackett, sugiere en el diario inglés The Telegraph ¨comenzar el día con un jugo verde ( o algún tipo de bebida desintoxicante), ir a
la oficina una hora antes de lo normal¨, también sugiere beber té verde y masajearse lo puntos de presión, cuando se estanque en una idea.

Pero si no tiene empleo tómese un tinto, desayune lo que haya y salga motivado a conseguir que hacer, porque seguramente no tendrá quien le haga el masajito y si se desespera entre a una iglesia y haga oración, eso ayuda bastante. Otros sugieren llegar de viaje un par de días antes de entrar a trabajar, esto con el objeto de tener un tiempo de transición y anticiparse a lo que le espera en la
oficina, revisar y limpiar el correo, organizar las tareas pendientes, actualizarse e informarse en lo que se perdió durante los últimos días, pueden ser algunas formas de amortiguar su llegada.

Pero si usted no tiene empleo, no se preocupe, porque no viajó  y no tiene la rutina de ir a la oficina a mirar la hipocrecía de la gente adulando al jefe y contando historias vacacionales de telenovela. Otras sugerencias se enfocan a establecer un horario para hacer ejercicio por las mañanas, limpiar el cuerpo y tener más ánimos durante el resto del día.

Una recomendación es no reprochar el regreso a la rutina y el tedio que le produce recordar el lugar donde siempre ha estado o de su mal compañero (a), es momento de concentrarse en el presente y de mirar el futuro de manera positiva.

Pero si no tiene empleo, se puede exceder un poco más en los ejercicios y retomar el entusiasmo, evitando que las cosas negativas lo afecten y analizando que sus verdaderos amigos existen, pero no superan en número a los dedos de su mano. Para finalizar se dice que esa sensación de

desasosiego después de vacaciones es pasajera y no es tan individual, inclusive es más común e intensa en los estudiantes de colegio y universidades que en los empleados.

Pero si usted no tiene empleo, conviene evitar los pensamientos negativos o pesimistas que solo aumentan los problemas y póngase a pensar que los cambios pueden ser muy buenos, usted ha sido
capaz de restringir gastos, de mantener el amor de su familia y las dificultades enfrentan al hombre, para que haga acopio de sus mejores capacidades para lograr las soluciones.
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*Dirigente gremial


+EXCELSIO

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