Del Lector | La corrupción un mal ejemplo que destruye a Colombia

Con la acción creciente de delincuentes de cuello blanco, la complicidad de muchos, la ineficiencia de la justicia,  falta de educación y sentido de pertenencia del pueblo Colombiano; prolifera la corrupción y demás delitos, para destruir progresivamente no solo la reputación de nuestro país sino la dignidad de nuestra sociedad y el patrimonio de nuestra nación.

Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.
El mismo vicepresidente Angelino Garzón, admitió que la corrupción en Colombia por actores de cuello blanco, roba más que las FARC, El ELN y los demás grupos al margen de la ley y tiene toda la razón, porque cada día son más frecuentes los escándalos motivados por altos ejecutivos de los sectores oficial y privado, que se ven involucrados en actos premeditados de mala fe y detrimento patrimonial, los que logran salir a la luz pública, sin contar los  que nunca se denuncian y mucho menos se investigan. 

Con este mal ejemplo y con la decadencia de la economía para la clase media y baja, las personas en casos de extrema desesperación por desempleo y hambre cotidiana en sus familias, no se dejan morir y deciden delinquir por cuenta propia o aliarse a grupos ilegales, donde encuentran un respaldo con retribución económica más fácil, que el apoyo para conseguir empleo digno sin Burocracia, clientelismo, explotación, acoso laboral, malos tratos y respeto por la gente.

En los últimos años Colombia ha sido sido líder mundial en escándalos de corrupción, según lo informado por los medios de comunicación acordémonos de unos pocos casos: Hidroeléctrica el GUAVIO, sobrecostos 2053 millones de pesos 1993 – 1994;  DRAGACOL, 13.450 millones de pesos por Fallas en conciliaciones laborales; coca en el avión de la FAC, 1998, 725 Kilos por valor de 18 millones de dólares.

CAJANAL, 2002 – 2005, 500 mil millones `por fraudes en el manejo y asignación de pensiones; caso CARIMAGUA,  2004, Entrega de 17.000 hectáreas de tierras en el Meta por concesión a empresarios privados, que eran para familias desplazadas;  Chuzadas del DAS 2006 – 2007; Juan Carlos Medina Ovalle, Contralor de Cundinamarca, enero de 2004, por presión  al gerente de Reimpodicel para pago extorsivo por 140 MIL millones de pesos y despilfarro por otros 798 millones.

Dirección nacional de estupefacientes, 2.004 corrupción por administración de bienes y cobro de comisiones por arrendamiento de inmuebles; INCO, 2006 – 2007 corrupción, PARAPOLITICA 2006; 22 hospitales de Bogotá, y desfalco en el sistema nacional de Salud corrupción; DIAN 2008 Falsas devoluciones del IVA 1 Billón de pesos; falsos positivos, 2008; DMG Financiación de campañas políticas y captación ilegal de dinero, Personero de Bogotá Francisco Rojas Birry, enriquecimiento ilícito 2008.

Escandalo Agro Ingreso Seguro, 2009 – 2011, cuando millones de pesos del agro se asignaron para amigos del Exministro Andrés Felipe Arias y de su Jefe el Expresidente Álvaro Uribe; Carrusel de la Contratación Alcaldía de Bogotá, escandalo NULE, Interbolsa 2012 – 2013; gerente regional Banco Agrario Ángela Patricia Ortiz de Ruíz, abuso de poder, acoso laboral, malos manejos, participación en política y violación a la reserva bancaria, 2013.

RIOPAILA Compra de 35.000 hectáreas de baldíos en el Vichada, mediante la creación de 24 SAS, actitud de los gremios del país fundamentada más en los intereses personales que en el beneficio de sus afiliados, muerte de periodistas y líderes comunitarios, tajada en las contrataciones públicas.

Pero si miramos las conclusiones de las investigaciones, la plata se pierde, la gente muere y no pasa nada. El pasado 5 de Agosto en Bogotá me decían, que la estrategia es no salir condenado en la primera investigación, que posteriormente así resulten evidencias más contundentes, no se puede juzgar nuevamente lo ya juzgado, así la inocencia haya sido resuelta con todas las dudas a favor del sindicado, si logran condenar a alguien, tiene las mejores prebendas en las cárceles y después disfruta casa por cárcel, para salir en poco tiempo a disfrutar su amasada fortuna.

Los delitos son graves cuando se cometen por alguien de clase baja, no tan graves cuando el implicado es de clase media y leves si el sindicado es de clase alta, no reviste peligro para la sociedad y el pobrecito es afectado por estrés pos traumático.

Como conclusión, la corrupción se ha extendido a todos los niveles y es en la clase alta donde  aumentan las cifras de dinero y disminuyen las acciones legales, se genera violencia en todas sus manifestaciones, permisibilidad para el abuso del poder y el enriquecimiento ilícito, Ineptitud de la justicia, mal ejemplo del gobierno y el sector privado, politiquería, burocracia, falta de autoestima y patriotismo con hipocresía para Colombia

Para combatir la corrupción,  es necesaria voluntad política, la acción eficiente, eficaz y sólida  de la entidades de control y  justicia con sistemas de información y verdaderas normas que regulen la conducta de quienes ocupen cargos públicos y privados, equidad en el poder y distribución de la riqueza, garantías para la protección de los derechos y deberes de la gente, seguridad e independencia en las comunidades, sentido de pertenencia, educación, transparencia, cero complicidad, valor para denunciar la corrupción y compromiso para mejorar las condicione de vida de nuestras comunidades.

No podemos seguir como vamos porque vamos mal y estamos empeorando, así el gobierno con sus declaraciones llenas de mitomanía, argumentos ambiguos y disculpas, diga lo contrario. Según el índice de percepción de la corrupción publicado por transparencia internacional, Colombia ocupó en el año 2010 el puesto 78 entre 178 países y en el año 2012 el puesto 94 entre 176 países, de modo que estamos lejos de aprenderle a los países líderes como Nueva Zelanda, Dinamarca y Finlandia que siempre se pelean los primeros puestos dentro de los más transparentes.

De nada sirvió la sangre derramada por nuestros héroes para lograr la libertad y el buen ejemplo de lealtad y honestidad mostrado hace 194 años por Pedro Pascasio Martínez en la batalla del Puente de Boyacá, porque seguimos presos en nuestro propio ambiente de injusticia,  corrupción y guerra. B

ien dijo el presidente Juan Manuel Santos Cuando ayer 7 de agosto reconoció que se necesita una Segunda independencia, en su discurso con tinte reeleccionista, ¿pero ahora quienes pelearán por esta causa? Yo tengo mis dudas y no es que sea negativo, ni mucho menos de la izquierda, pero la corrupción y la politiquería a nuestro pueblo lo tienen vuelto mierda.

Darío Álvarez Morantes

Dirigente gremial.

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