Del Lector | Una pérdida sentida

Por: Jorge Chaparro A. | En 1968, hace 40 años, llegó a Paris Gabriel Octavio Rodríguez Avella para cumplir su más grande ilusión: estudiar cinematografía y hacer una película.

Una vez logró lo primero viajó a Machu Picchu a documentarse directamente de esa cultura sobre la cual produjo con éxito su añorada película.

Gabriel Rodríguez tuvo ese temple de superación que lo llevó a no ver obstáculos para su propósito, cualidad esta que heredó de sus padres y hoy transmite intacta a su hija Hersilia Rodríguez.

Gabriel falleció el pasado sábado 8 de noviembre a las 10 de la mañana en la ciudad de Sogamoso.

Expresamos nuestra más sentida condolencia a su hija y sus hermanos Germán, Jorge Armando y Maria Eugenia.

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