Uno de los diez hombres que fueron masacrados en Jamundí era oriundo de Sotaquirá. José Luís Rodríguez sólo llevaba nueve meses en la policía y fue asesinado junto a sus compañeros en un caso que aún resulta inexplicable.
En este caso todas las hipótesis apuntan a determinar que no fue un error de "fuego amigo", sino un asesinato, según analistas, ordenado por el narcotráfico.
Y surge el gran interrogante, ¿acaso las Fuerzas Militares están bajo órdenes de la mafia?
Hay un gran manto de duda sobre este tema, desde el momento mismo en que el presidente de la República, Álvaro Uribe, pocas horas después del homicidio aseguró que "Nosotros entendemos que en la tarea de la seguridad puede haber reveses, pero no puede haber delitos militares" y solicitó que la Justicia Penal Militar se abstenga de conocer la investigación, para que sea adelantada exclusivamente por la Fiscalía General de la Nación.
Es probable que este caso no se que impune. O solicitar la intervención de la Fiscalía será sólo otra estrategia electoral del muy astuto candidato-presidente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook