La afectación en dos tramos del jarillón de Río Suárez, a la altura de la vereda Hato Viejo del municipio de San Miguel de Sema, es producto del uso inadecuado de esta construcción por parte de habitantes y transeúntes.
El jarillón es usado como carreteable con vehículos de carga y paso de ganado y animales, entre otros. Ante esta situación, la CAR se mantiene en alerta para atender cualquier emergencia de desbordamiento que eventualmente se pueda presentar en esta temporada de lluvias, por medio de continuos monitoreos y seguimientos, que funcionarios de la Corporación vienen adelantando en esa zona.
Dos tramos, cada uno de aproximadamente 60 metros de longitud del citado jarillón, sufrieron en los últimos días fracturas o fallas, que en estos momentos están siendo evaluadas por profesionales de la Corporación para ser atendidas, junto con los comités, local y departamental de gestión del riesgo, cuyos miembros se reunirán en las próximas horas para definir los pasos a seguir.
“En la actualidad en el sector afectado, se encuentra maquinaria de la CAR dispuesta como lo ha estado a lo largo del presente año en apoyo a los habitantes del lugar, para contrarrestar cualquier dificultad de desbordamiento que pueda presentar el rio; aunque por el momento, es una situación que afortunadamente no es inminente”, dijo el ingeniero de la entidad ambiental, Mario Castro, quien ha estado al frente del monitoreo y evaluación de esta estructura.
Esta barrera de protección del río, viene siendo intervenida desde el mes de febrero del presente año, en un tramo de 2 km, en la vereda Laguneta, a orillas del río Suárez, disponiendo de excavadoras sobre orugas, volquetas, operarios y pilotes. Finalmente, para evitar que la zona se siga afectando, sobre la vía se materializó una barrera que impide el paso de automotores.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook