Daniel Quintero Trujillo* | Si algo llama la atención por el recorrido del Llano del Tabacal, son los continuos relámpagos en toda la zona del Catatumbo,donde los habitantes de Convención y de los municipios del sector, disfrutan contemplando el centelleo de las nubes vestidas de color naranja y el titilar de centenas de luces blancas que iluminan como un gran Faro los caminos y calles en las noches oscuras;fenómeno que también es aprovechado por los pescadores que se desplazan en sus canoas para cumplir con su tarea habitual de la pesca, en horas de la madrugada,orientados por el constante centelleo, como si fueran farolitos guiando al navegante.
También, los niños que se divierten con sus los juegos en la calle ,al observar los relámpagos se asustan asociando el fenómeno natural con los disparos de las ánimas en el más allá;los padres aprovechan el susto de los infantes para llamarlos a casa a continuar con las tareas escolares ; mientras los indígenas Bari se postran en el suelo en señal de adoración ,ya que ellos asocian este relampagueo como el sinnúmero de luciérnagas que prenden sus bombillas en señal agradecimiento por tan magnífica obra del creador.
Los Meteorólogos estudiosos del fenómeno han contabilizado 260 noches en el año de este centelleo,haciéndolo como un fenómeno excepcional y único en la faz del universo,razonar por la cual la NASA a declarado a la Zona del Catatumbo como la capital mundial de los relámpago,cuya explicación se da por en el sinnúmero de yacimientos de petróleo que al expider gases de metano se mezclan con las corrientes eléctricas de las nubes que prenden como bombillos titilantes colgados del techo del cielo y que han inspirado a los poetas,y serénateros para acompañarse de una guitarra y entonar canciones salidas del alma ,aprovechando los relámpagos que los guían hasta la ventana de la niña quinceañera ,que espera los cánticos nocturnos para contagiarse de amor y de dulzura en las noches oscuras y olvidadas de la región catatumbera.
Los historiadores, también afirman que durante las guerras de independencia , el rayo sirvió de faro para que la fuerza naval del almirante José Prudencio Padilla, lograra derrotar a los navíos españoles el 24 de julio de 1823.
Adema,en las leyendas de los indígenas de la tribu Barí, se relata que existía un cacique llamado Cínera que gobernaba en las selvas del Catatumbo, zona limítrofe entre Colombia y Venezuela,quien tenía una hermosa hija de nombre Zulia, qu era la admiración de todos los de la tribu.
Aconteció que el indígena de Nombre Gabarra ,para obtener el permiso de casamiento ,lleva como presente al Cacique una piedra preciosa que emanaba destellos luminosos y quedando impresionado,dio el permiso para su matrimonio. Pero sucedió que el día de la boda, Gabarra tomó a Zulia y la piedra preciosa huyendo en medio de la selva, siguiendo el curso del Río Catatumbo hasta llegar al lago de Maracaibo.
El cacique pidió que los encontraran y los mataran por semejante ofensa, pero nunca lograron encontrarlos,sólo podían observar desde la orilla del río los destellos de la roca que iluminan el cielo.
Estos cuentos y relatos han sido trasmitidos de generación en generación como lleyendas sin iguales ,que alimentan los diálogos de los niños de Convención,al observar el fenómeno natural extraordinario , que han quedado gravados en sus mentes para relatarlos en la hora de los cuentos para soñar.
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*Educador y Escritor.
Danielquintero47@gmail.com
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