Opinión | La Ley a favor del delincuente y en contra de la buena gente

Opinión | La Ley a favor del delincuente y en contra de la buena gente

Darío Álvarez Morantes* | La ineficiencia de la ley para prevenir, controlar y castigar el delito en Colombia, causa frustración, tristeza y dolor en la sociedad, porque impotentes y muchas veces indiferentes, vemos como a diario prolifera la delincuencia como un descarado negocio, mientras que la ley se aplica para las personas de bien, cuando cometen alguna falta, pero favorece al delincuente en su desempeño.

En casos de corrupción, Colombia ocupa el vergonzoso segundo lugar en Latinoamérica, convirtiéndose este, en el peor mal, que se ha extendido a nivel municipal, departamental y nacional, a tal punto de que ya se considera en la administración pública y privada como casos normales, donde resultan involucrados hasta los entes de control y los mismos jueces, que cada uno tiene la potestad de interpretar la ley a su propio criterio, para exonerar de cargos a muchos infractores en la mayoría de los casos, aplicar supuestos castigos  a delincuentes de cuello blanco en contadas ocasiones, decretando altas condenas e inhabilidades dizque como actos ejemplares, pero con la  alcahuetería de la casa por cárcel o peor aun permitiendo que sean prófugos de la justicia argumentando persecución política; donde actúa la doble moral, el doble discurso, el tráfico de influencias, la institucionalización de la mentira, la influencia del poder y la corrupción prácticamente legalizada.

En delincuencia común el caso no es menos grave, ya es un riesgo caminar solo en las ciudades, hacer un retiro por cajero automático, contestar el celular en la calle, portar joyas, realizar un negocio, salir de paseo, dejar la casa sola, parquear el vehículo, la moto o la bicicleta,  lo que se agrava con la laxitud e inoperancia de la ley, que se ampara en casos de flagrancia que según el Artículo 301 modificado por la ley 1453 de 2011, solo existe cuando: "1. La persona es sorprendida y aprehendida durante la comisión del delito. 2. La persona es sorprendida o individualizada durante la comisión del delito y aprehendida inmediatamente después por persecución o cuando fuere señalado por la víctima u otra persona como autor o cómplice del delito inmediatamente después de su perpetración. 3. La persona es sorprendida y capturada con objetos, instrumentos o huellas, de los cuales aparezca fundadamente que acaba de cometer un delito o haber participado en él. 4. La persona es sorprendida o individualizada en la comisión de un delito en un sitio abierto al público a través de   la grabación de un dispositivo de video y aprehendida inmediatamente después. Sin embargo aun así el delincuente tiene derecho a ¼ del beneficio de que trata el artículo 351 de la ley 906 de 2.004".

Así las cosas se necesitaría un policía detrás de cada delincuente para sorprenderlo en tales condiciones, porque cuando no es así, el bandido puede hasta matar  a cualquier persona y le sale gratis,  lo que se convierte en un círculo vicioso de capturas y liberaciones recurrentes, donde los infractores, más si son menores de edad, se burlan de la ley, lo que se agrava porque el 75% de los delitos ya no se denuncian, pero eso sí, si el ciudadano de bien, se defiende ahí si aplica la ley con todo su rigor. Los grupos organizados al margen de la ley para realizar el crimen, el robo, la extorción y las actividades de narcotráfico, se han descentralizado y especializado para ser más respetadas y eficientes porque hay las oportunidades.

Los delitos financieros siguen aumentando y se explota a los usuarios legalmente con los productos y servicios que se ofrece la banca. La carga de impuestos, la especulación en todas sus manifestaciones, la inseguridad, el cobro por trámites de documentos, el costo de la educación superior, la salud, los servicios y la canasta familiar, son auspiciados por leyes mal concebidas que favorecen al delincuente y perjudican a la buena gente.

Para concluir, el problema es sumamente grave, porque se han perdido los principio morales, los valores y derechos humanos y el acatamiento a la ley, dando paso al fortalecimiento del poder a cualquier precio, con el mínimo respeto por  el pueblo colombiano: se aprueban leyes permitiendo el aborto, el matrimonio entre parejas del mismo sexo, la casa por cárcel, el porte de drogas por encima de la dosis personal, el gobierno da mal ejemplo, los potentados imponen sus condiciones; pero no se promueve el cambio de actitud, para culturizar a las comunidades y aplicar la ley en un ambiente de estricta, justicia y equidad para todos, fundamentada en  generación de empleo, seguridad, fortalecimiento del tejido social, buenos servicios, seriedad en los proceso de paz, apoyo a la producción nacional, respeto por los recursos naturales y el medio ambiente,  sentido de pertenencia y participación democrática, donde se recupere la confianza en las instituciones y el apoyo a los buenos gobiernos por dar oportunidades de desarrollo integral para los buenos ciudadanos  y no consentir la delincuencia con el consecuente desprecio por la ley, que se está logrando, cuando vemos que tiene mas apoyo un delincuente que un honesto, responsable y sufrido agricultor.

"El tiempo de las armas no es el de las leyes". Plutarco
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*Dirigente gremial.

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