Según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), el país ya cuenta con estudios semidetallados en 1,2 millones de hectáreas compuestas por páramos, con los cuales el Instituto Alexander von Humboldt y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible realizan la delimitación.
Por primera vez, para la conmemoración del Día Mundial del Agua, Colombia cuenta con una hoja de ruta definida e insumos técnicos de primera mano para empezar a salvaguardar las más de 2,9 millones de hectáreas de páramos del país.
Según Juan Antonio Nieto Escalante, Director General del Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Colombia ya cuenta con un estudio semidetallado en 1,2 millones de hectáreas de páramos a escala 1:25.000, elaborado por la entidad, “el cual se convierte en el principal insumo para poder proteger, blindar y evitar la degradación de estos ecosistemas, ya que permiten conocer a ciencia cierta de dónde a dónde van, el total de su extensión y el uso actual de sus suelos; es decir en su delimitación”.
Esta información sobre parte de los terrenos gobernados por los frailejones ya está en manos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Instituto Alexander von Humboldt, entidades que actualmente desarrollan la apoteósica tarea de delimitar los páramos.
“Dicho estudio, producto de un convenio suscrito en 2013 entre el IGAC y el Humboldt, se convierte en la principal hoja de ruta con la que cuenta MinAmbiente para realizar la delimitación, ya que además de sus límites, usos y vocación, evidencia los serios impactos por cultivos como papa y cebolla, la presencia de ganadería y los cráteres de la minería”, apuntó Nieto Escalante.
El estudio semidetallado de suelos a escala 1:25.000 se centró en 12 Distritos de páramos: Cundinamarca, Santa Marta, Frontino-Tamatá, Sonsón, Altiplano, Santander, Macizo, Perijá, Los Picachos, Nariño-Putumayo, Viejo Caldas-Tolima y Boyacá.
Este arduo trabajo de más de dos años en las frías, recónditas y lejanas tierras donde se ubican los páramos colombianos, ya dio su primer fruto: la delimitación del páramo de Santurbán por parte de MinAmbiente, fallo que se basó en los datos, estadísticas y mapas del estudio de suelos que el IGAC le entregó al Humboldt en 2015.
Según el Ministerio de Ambiente, cuatro complejos de páramos se le sumarán a Santurbán: el complejo de Frontino-Urrao en Antioquia; el sistema de Sonsón, en Antioquia y Caldas, las áreas de Miraflores en Huila y Caquetá; y Los Picachos en Meta, Caquetá y Huila.
“Los estudios de suelos del IGAC son un insumo transversal para las autoridades, ya que al conocer de ante mano la vocación de las tierras, los conflictos de uso y las limitantes y potencialidades de los suelos, se pueden tomar decisiones en cuanto al ordenamiento territorial, productivo y ambiental de cualquier región. En el caso de los páramos, este estudio identificó qué terrenos cuentan con características típicas de estos ecosistemas, y estableció el estado ambiental actual y su grado de afectación por cultivos, pastoreo o la actividad minera”, manifestó el Director General del IGAC.
Sin embargo, Nieto Escalante recalcó que la protección de este recurso natural no solo está en manos del Gobierno, sino que debe involucrar a toda la ciudadanía. “De nada sirve tener delimitados nuestros páramos si no hacemos un uso adecuado del recurso desde nuestros hogares. Estamos ante un posible racionamiento de energía por los bajos niveles de los ríos, por lo cual debemos comprometernos y cambiar nuestro comportamiento de derroche”.
Este año, la palabra delimitación tomó mucho más peso, cuando la Corte Constitucional emitió un fallo que prohíbe rotundamente la actividad minera y de hidrocarburos en los páramos del país, y tumbó todas las licencias ambientales emitidas desde antes de 2012.
Ante esto, Nieto Escalante recalcó la importancia que tiene para el país proteger estos ecosistemas, algo que se hizo más evidente en la actual época de sequía.
“Colombia aún sufre los estragos de una de las temporadas más secas en su historia, la cual en su paso ha dejado ríos secos, poblaciones sin suministro de agua, escases de alimentos, pérdida de ganado y muerte de la flora y fauna. Esto es un indicio de que el recurso hídrico del país también puede desaparecer, y mucho más si continuamos desangrando los páramos, que son los reservorios de agua. Los bajos niveles de los caudales en los ríos Cauca y Magdalena demuestran que el Macizo colombiano, sitio de su nacimiento, no cuenta con la capacidad de resiliencia para afrontar fenómenos como la sequía”.
Los 12 Distritos evaluados por el IGAC
El estudio semidetallado de suelos a escala 1:25.000 elaborado por el IGAC se centró en 12 Distritos de páramos: Cundinamarca, Santa Marta, Frontino-Tamatá, Sonsón, Altiplano, Santander, Macizo, Perijá, Los Picachos, Nariño-Putumayo, Viejo Caldas-Tolima y Boyacá.
Las 1,2 millones de hectáreas abarcaron terrenos de los departamentos de Antioquia, Boyacá, Caldas, Caquetá, Cauca, Cesar, Chocó, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Santander, Tolima y Valle del Cauca.
¿Qué opinión tienes acerca de esta noticia? Publica un comentario, no te quedes callado.
+EXCELSIO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook