Opinión | ¡Mermelada!

Opinión | ¡Mermelada!

Ricardo González | Sorprende el presidente defendiendo sus ideas brillantes. Ahora explica que la mermelada es la distribución de las regalías, que antes beneficiaban solo a las regiones que eran afectadas por la explotación de recursos naturales no renovables.

El abuso en la aplicación de esos recursos, que no solucionaron necesidades sentidas, y que fueron a parar a los bolsillos de los políticos de esas regiones, justificó que las regalías pasaran a beneficiar a todas las regiones, obedeciendo a los proyectos presentados a una comisión.

Así, regiones sin regalías, pasaron a ser objeto de este beneficio, y pudieron pensar en resolver sus necesidades, con el único costo de pasar buenos proyectos.

Pero, ¿qué pasó a continuación? Que aparecieron los políticos, que como enfermedad virulenta, contagiaron lo que parecía una buena idea, y la dañaron. Se apropiaron de los proyectos, movieron sus palancas, y empezaron a llevar a las regiones el dinero para solucionar necesidades, incluso creo que se inventaron necesidades … para obtener un doble beneficio: Aparecer ante los ciudadanos como los solucionadores de problemas, y en el momento de aplicar el dinero, cobrar su CVY, que en algunos casos sería del 10%, pero en muchos casos, más.

A ese dinero apropiado para la solución de necesidades es al que se le ha llamado “Mermelada”, y que el presidente defiende. Pero, es que lo malo no es la mermelada en sí: Es todo lo que rodea su uso: En primer lugar, es malo que lo soliciten y gestionen los políticos que están en la rama del poder legislativo, porque esa no es su función.

El legislativo es para el estudio de las leyes, que muchas veces se quedan en el tintero porque no hubo tiempo de tramitarlas, y para el control político; en su lugar los legisladores están, o gestionando mermelada, o entregándola, y lo grave de esto es que la usan, no tanto para solucionar necesidades, sino para cautivar adeptos, y el saldo para engordar cuentas en paraísos fiscales.

El caso de los ñoños es el vivo ejemplo del uso de la mermelada. En segundo lugar, la entrega de recursos a los ejecutores de obras lleva implícito el corrupto CVY, que como ya se dijo tiene un valor mínimo de 10%, pero que generalmente va más allá. Eso va en contra de la calidad de las obras porque el dinero restante, o no alcanza para la terminación de la obra, o el contratista tiene que rebajar las condiciones de calidad, o hay que apropiarle nuevos recursos. Es decir, “mermelada” es connatural a CVY.

Y en tercer lugar, muchas de las obras hechas con mermelada no obedecen a necesidades sentidas, sino más bien a conveniencias de políticos y contratistas. Entonces el resultado son más elefantes blancos, y obras que no se pueden usar por haber quedado inconclusas.

Creo yo que la gestión y aplicación de mermelada se debería dejar en manos del ejecutivo a nivel departamental y municipal. Los políticos del legislativo, dedicarse a legislar y controlar. Y todo esto acompañado de la eliminación de la figura perversa del CVY, que ha traído más corrupción al país de lo que podemos aguantar.

El atraso en infraestructura del país se logra corregir cuando los recursos se apliquen en su totalidad a resolver el atraso en las obras necesarias para la salud, la educación, la movilización, la seguridad, etc.

Y si a los políticos no les alcanza su jugosa remuneración por hacer lo que deben hacer, pues la solución es que renuncien a ser parlamentarios y dejen el camino a personas que por hacer leyes y controlar al ejecutivo, se sientan satisfechos con su salario.


+EXCELSIO

Share:

Comentarios

Comentarios de Facebook