EDITORIAL | Crisis humanitaria

EDITORIAL | Crisis humanitaria

Miles de colombianos fueron atraídos hacia Venezuela con el "sueño chavista" y comprobaron en carne propia que ese sueño no era más que una utopía.

Fueron usados en los procesos electoriales para que engordaran las cifras electorales, pero ahora son el comodín para que la dictadura distraiga a la opinión pública venezolana.

El dictador, un ignorante con poder y peligrosos asesores, ha decidido expulsar y perseguir a los colombianos pobres que viven en ese país.

Tras la salida de cientos de compatriotas, se empieza a comprobar en las regiones afectadas que el desabastecimiento no cesa y que por el contrario la crisis en Venezuela se agudiza cada día más.
Belisario Betancur calificó a Nicolás Maduro como un dictador inmaduro.

El ex presidente acierta en su calificación. La crisis humanitaria desatada en la frontera no sirve para poner fin a la corrupción de la guardia venezolana, no le servirá de nada al dictador para mejorar sus índices de aceptación.

El hipócrita dictador critica a Israel en el tratamiento a los palestinos y Donald Trump en su posición frente a los mexicano; pero hace exactamente lo mismo: violar los derechos humanos de los habitantes de la frontera, tanto colombianos como venezolanos.

El dictador inventa fantasmas de paramilitarismo y con ese pretexto castiga y lastima a los más pobres. Mientras que del lado colombiano el gobierno Santos es torpe en la respuesta al crimen social cometido por el vecino y en la atención a las víctimas.

El Mundo debe reaccionar a la crisis humanitaria que generó el dictador venezolano con sus medidas y exigirle el respeto por los derechos humanos.


+EXCELSIO

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