Nuevamente aparecen en las calles y plazas públicas de las principales ciudades las diferentes organizaciones y sindicatos como: La Central Única de Trabajadores (CUT) La Confederación
General de Trabajadores Democráticos (CGTD), La Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y La Federación Colombiana de Educadores (FECODE), esta última ¡en pleno paro!, y algunos particulares desesperados por su imposibilidad de conseguir empleo.
Lo malo no es la protesta, ni la falta de motivos para celebrar, sino la continuidad lamentable, e injusta de la misma situación, que tiende a perpetuarse y a empeorarse por la acción general creciente de la corrupción en todos los sectores, la politiquería en el sector público y el abuso del poder por parte de los empleadores, mediante sus gerentes, directores, jefes y jefecillos, que ostentando del poder conferido, o no, acosan, abusan, humillan, degradan, condicionan, explotan y manipulan a los empleados con las más bajas argucias, consentidas por la necesidad del empleo.
El primero de mayo de 1.914 se celebró por primera vez en Colombia el día del trabajo, más como un evento motivador del desarrollo nacional, en manos de los artesanos en esa entonces y hasta se colocó la primera piedra para un monumento conmemorativo; ahora después de más de cien años, las cosas han cambiado, ¡no para beneficio de los trabajadores!; en la actualidad existen más empresas y más burocracia para generar empleo, pero la misma incapacidad del estado para generar trabajo y desarrollo, también existen, sindicatos y organizaciones obreras, que aunque la mayoría no están totalmente comprometidos con los trabajadores, si son siempre protagonistas de las protestas de esta celebración, en la que poco o nada se logra y en la que se debe es, exaltar la capacidad creativa, la habilidad innata, la acción recursiva, la tenacidad y las destrezas de miles de colombianos, para prodigarse su salario con la generación de trabajo por cuenta propia, muchas veces en la informalidad o en el rebusque, pero generando riqueza, bienestar para sus familias y paz para la nación, sin llegar a ser un carga para el estado.
¨Según la oficina de los derechos humanos acción Colombia (OIDHACO) El Plan de Acción sobre Derechos Laborales, suscrito el 7 de abril de 2011, entre los gobiernos de Estados Unidos y Colombia, en el que este último se comprometió a tomar 37 medidas tendientes a mejorar las condiciones laborales en nuestro país, si bien es una buena carta de intenciones, a su primer año de aplicación, presentaba un balance muy pobre.
De los 37 compromisos adquiridos, 9 aún no se habían implementado y de los 28 restantes, varios se pueden calificar como parciales e insuficientes esto sin mencionar la desproporción que existe entre el crecimiento de la economía y la creación de trabajo decente.
El 68% de los trabajadores no gozan de condiciones de trabajo decentes y solo el 32% gozan de las condiciones que la OIT califica como decentes, demostrando que en el contexto económico colombiano prevalece el ánimo de lucro y el éxito empresarial, sobre la distribución del ingreso y la creación de condiciones de vida digna para todos¨.
Además para completar lo inadecuado del sistema, mientras a inversiones extranjeras se le abren las posibilidades empresariales con las mejores condiciones de crecimiento y expansión, a los colombianos se les restringen sus oportunidades con tramitología, inseguridad e impuestos. Pero lo irónico es que al terminar este artículo me llega un mensaje del presidente Juan Manuel Santos, a mi celular, que le debió llegar a muchos colombianos, con el título de querido ciudadano: donde reconoce que la necesidad más sentida de los colombianos es ¨un empleo digno con todas las de la ley¨ y se compromete a crear puestos de trabajo y avanzar en la formalización de aquellos que trabajan sin los beneficios de la ley, afirmando que la cifra de desempleo histórica es de tan solo del 8.9% para el mes de marzo de 2015 y el propósito es lograr que los colombianos consigan trabajo por sus conocimientos, actitudes y talentos, sin necesidad de palancas y promete además, 700 mil nuevos empleos en el sector del comercio y 40 mil primeros empleos más, para jóvenes sin experiencia.
¨Pero se celebra el día del trabajo con el empleo abajo¨, solo expresado en apariencia contraria, por las arregladas estadísticas y las promesas que nos siguen infundiendo para mantenernos en el mundo irreal, mientras el pueblo afronta la difícil situación, con más violencia y menos solución.
En Colombia la oportunidad de un trabajo digno, se reduce a las condiciones de la alta clase social, la politiquería y la corrupción.
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*Dirigente gremial
+EXCELSIO

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