No son temas nuevos, para desgracias de los boyacenses son hechos recurrentes que parecen no tener una respuesta adecuada de las autoridades.
Lo de Duitama es el colofón de la situación que vive la ciudad. La criminalidad parece haberse ensañado con la ‘Perla de Boyacá’ y pocos son los resultados y acciones que se tomen desde la alcaldía y la Policía.
El asesinato de un concejal en Pauna, es un nuevo hecho de sangre que se suma a los muchos que han acontecido en el occidente del departamento en los últimos años. Mientras Gobernación y Policía hablan y hacen planes que más bien poco han contribuido a erradicar la violencia de este sector.
Pero no todo se debe a la ineficiencia o falta de gestión de las autoridades. El pueblo boyacense se está volviendo indiferente y poco apoyo presta, para que los encargados de combatir el crimen tengan herramientas para lograr resultados.
Un tercer hecho, para lamentar, es la tragedia de un padre, que por conducir en estado de embriaguez, causó la muerte a sus dos pequeños hijos. Parece que muchos paisanos siguen sin querer entender que no se debe conducir después de ingerir licor, ¡NO se debe! Que esta triste noticia haga reflexionar a algunos.
Los boyacenses nos debemos una reflexión seria sobre nuestras propias conductas. Debemos empezar a valorar la vida ajena, tanto como valoramos la propia.
A las autoridades se les debe exigir, pero también se debe colaborar con ellas en la erradicación de la criminalidad.
+EXCELSIO

Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook