Opinión | Ironías en el agro

Opinión | Ironías en el agro

Darío Álvarez Morantes* | Mientras el gobierno recomienda la unión de los agricultores en formas asociativas para lograr la solución a problemas del Agro, que difícilmente se pueden resolver a nivel individual.

Las entidades que deben colaborar en este proceso, como cámara de comercio, Dian y Banco Agrario aplican la máxima tramitología y la menor asesoría, para entorpecer el proceso de asociatividad, que tanto se necesita para lograr competitividad, sostenibilidad y supuesto apoyo estatal; lo que
desanima a los productores, para hacer parte de proyectos asociativos, que también son gravados
con impuestos.

Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.
En el caso del Banco Agrario, además de su mala atención, exigen 18 requisitos, tan solo para abrir la cuenta de ahorros, que me permito transcribir a continuación, según el listado que le entregaron al repesentante legal de una naciente asociación del valle de Tenza, en la oficina de este intermediario financiero, en el municipio de Guateque, departamento de Boyacá:

1) Registro de cámara de comercio (Expedición no mayor a 1 mes)

2) Rut del representante legal o pre –Rut.

3) Copia cédula de quienes van a manejar la cuenta. Presidente y Tesorero.

4) Acta de posesión y acta de constitución 001.

5) Carta de solicitud de apertura de cuenta firmada por todos los miembros de la junta.

6) Listado de socios, usuarios o suscriptores con nombre y número de cedula. Firmada por contador y relacionar en documento adjunto, el valor de la última cuota pagada por cada usuario.

7) Balances- estados financieros de los tres últimos años, con copia de tarjeta profesional del
contador.

8) Declaración de renta de los tres últimos años.

9) Certificación expedida por contador, del origen de los fondos.

10) Certificación expedida por contador, donde indique que no han sido sancionados por la esal.

11) Carta firmada por la junta, autorizando el manejo de la cuenta al presidente y al tesorero.

12) Certificación de la superintendencia que efectúa la inspección y vigilancia, donde conste la

autorización de los miembros (Gobernación de Boyacá)

13) Pasado judicial de cada uno de los asociados, representantes legales y miembro de la junta

directiva. (Generar pantalla o soporte de la página de la policía) NIT y Contadora.

14) Certificación firmada por el contador, donde, donde indique el nombre de la autoridad que
ejerce inspección y vigilancia de la asociación.

15) Certificación firmada por el contador donde indique en qué lugar desarrolla el objeto social.

16) Certificación firmada por el representante legal donde indica que no se posee más cuentas de ahorros o corrientes en ninguna entidad financiera.

17) Carpeta para ordenar y legajar toda la documentación.

18) Quinientos mil pesos en efectivo m.l.cte. ($ 500.000)

Así las cosas, más las devoluciones de documentos que se puedan presentar, este trámite no se adelanta por agricultores, en menos de un mes, eso si no les da por exigirles las copias de la
cédulas y declaraciones de renta de los abuelos y bisabuelos de los asociados.

Lo irónico es que el represente legal de la asociación mencionada, pasó a la oficina del banco de Bogotá de la misma localidad, donde con un trato cordial lo atendieron, lo asesoraron y con la exigencia de 4 requisitos:

1. Solicitud para la apertura de la cuenta,

2. Fotocopias de las cédulas del presidente y tesorero,

3. Balance firmado por contador y

4. Consignación de Cien mil pesos.

Le efectuaron la apertura de la cuenta en menos de una hora para todo el trámite.

Lo mismo ocurre en el cuestionado banco agrario para la tramitación de créditos y procesos para otorgar los subsidios, apoyos he incentivos aprobados por el gobierno a beneficio de los agricultores colombianos, con recursos de Finagro; donde se demoran las solicitudes por mala justificación de los créditos por parte de los gerentes locales, se niegan a criterio mediocre de los analistas, que ni conocen los encadenamientos productivos en los proyectos agropecuarios y se propicia la pérdida de los Incentivo ICR, por total negligencia del Banco y las entidades contratadas para realizar los controles de las inversiones, en los plazos establecidos; auspiciados por el amanerado gerente zonal, Juan Marín Alcalá Lombo y su comandante la Señora Ángela Patricia Ortiz de Ruíz, gerente de la regional Oriental, distinguida por el acoso laboral a sus empleados, los malos manejos administrativos, la participación en política, la sagacidad para evadir investigaciones, su actitud persecutora implacable contra sus contradictores o exempleados del banco y tirana contra los agricultores del departamento.

Estamos mal, y se puede triplicar el presupuesto gubernamental para el agro, pero mientras no se eliminen todos estos vicios y los flagelos de la politiquería y la corrupción, los apoyos no llegarán a manos de los productores y el desarrollo del agro se quedará en veremos.

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*Dirigente Gremial

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