Opinión | Del derecho, al poder de los hechos

Opinión | Del derecho, al poder de los hechos

Darío Álvarez Morantes* | En las actuales circunstancias de incertidumbre política, inequidad social y manifestaciones de descontento en las comunidades, no podemos caer en la intolerancia, para realizar actos que se salen del derecho y llegan a las acciones de hecho, ni aplaudir las actitudes que directa o
indirectamente perjudican al pueblo colombiano.

Por lo tanto los agricultores rechazamos:

1) Las acciones vandálicas que se han venido presentando y que pueden asociarse con las justas protestas del Paro Agrario Nacional. Las acciones de violencia e inseguridad que se han intensificado en el campo y las ciudades sin control del estado.

2) Las acusaciones mutuas del ex presidente Uribe, contra el presidente candidato, el primero sin reconocer las argucias que utilizó para su enriquecimiento y reelección y el segundo sin ocultar sus desmedidas ansias de poder y su indiferencia frente a los problemas de AGRO. <

3) La actitud pasiva, evasiva y desinteresada de algunos medios de comunicación para publicar, las realidades del sector rural en la protesta agraria.

4) La actitud desinteresada e hipócrita de los políticos y el mismo congreso de la república para buscar la consolidación de verdaderas políticas a corto mediano y largo plazo, para el desarrollo
rural.

5) La actitud, arrodillada de los gremios del sector agropecuario, que no cumplen la función de representar a sus productores y se motivan más por el interés particular, que por los objetivos
colectivos.

6) El irrespeto, falta de reconocimiento y desprecio por los trabajadores del campo.

7) La pésima asistencia técnica que se presta en los municipios de Colombia, sin indicios de extensión
rural ni compromiso social.

8) La permisibilidad del estado a favor de multinacionales y contra de la producción nacional, nuestros recursos naturales y el medio ambiente.

9) La politiquería y corrupción, en entes políticos y privados, que tiene a nuestro país en el más completo subdesarrollo.

10) La perpetuación del poder en todas sus manifestaciones y a cualquier precio. En un país como el nuestro que supuestamente aplica los principios constitucionales, dentro de un Estado social de derecho, para exaltar la dignidad de la persona humana y lograr una sociedad más democrática y justa; cuando se analiza la cruda realidad, lamentablemente concluimos que ocurre todo lo contrario.

Con pésimos ejemplos de administración pública y privada, pero con la permisividad de la ley, el comportamiento Ético, se transformó en hábitos y costumbres ilegales, que permiten a los poderosos imponer sus regímenes y abusos contra las personas, para lograr sus fines politiqueros y corruptos, sin el menor asomo de justicia ni valores humanos, propiciando la aplicación de la ley para los de ruana y la impunidad total para los potentados, que pueden manipular todo tipo de decisiones, hasta judiciales, donde basta el poder del dinero y el tráfico de influencias, para lograr la impunidad de clase alta, contra humildes y desafortunados de clase baja.

La guerra por el ejercicio del poder ahora es descaradamente premeditada, negociada, injusta, despiadada y cómplice; en la actualidad el poder no es democrático, y mucho menos de desarrollo
social, sino de conveniencias de todo tipo, donde se aplica sin piedad la fuerza del poder del dinero, las armas, la comunicación, el narcotráfico, la posición y la asociación, para mantener a toda costa una clase dominante, sobre el pueblo.

El poder se expresa cotidianamente en todas sus manifestaciones: el poder legítimo se disfraza con acciones y mitomanías, para mantener contentos a los subordinados, el poder ilegítimo es presión permanente por grupos corruptos, grupos armados y narcotraficantes, el poder retributivo se aplica tomando decisiones para lograr compensaciones, el poder coercitivo, se aplica por los jefes, con su habilidad para castigar a sus subalternos, sancionándolos inclusive sin razón, acosándolos y abusando de la necesidad del empleo, el poder del experto, se ejerce, cuando la persona que sabe y conoce que las fuentes de información son limitadas, se cree imprescindible, el poder personal se aplica cuando el jefe no solo ejerce su autoridad formal, sino que busca influir más de lo debido, el poder del puesto es común, cuando se ejerce autoridad excesiva y el jefe manda aunque mande mal.

El abuso del poder tiene sumida nuestra economía en la más absoluta crisis, no por falta de capacidad en desempeño de nuestra gente, ni por falta de recursos porque tenemos con que ser una potencia mundial, sino por la falta de compromiso, ética, honestidad, gestión social, equidad y disciplina, lo que propicia la concentración del poder pasando por encima de la legislación nacional permitiendo, que los ladrones de cuello blanco roben en mayor proporción que los grupos al margen de la ley.

Pero la culpa también es del pueblo que se merece las consecuencias de sus propias decisiones, ojalá que ahora reflexionemos para no actuar como amnésicos en las próximas elecciones permitiendo todo el tipo de abusos de los mismos contra el pueblo Colombiano.

Lacordaire, Herni Dominique: "Después de la palabra, el silencio es el segundo poder del mundo"

Jarvis, Juliet Alicia: "El verdadero poder consiste en saber que sí se puede, pero no se quiere"

Marx, Karl: "El poder político es simplemente el poder organizado de una clase para oprimir a otra"
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*Presidente de Conagro.

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