Opinión | El agro no tiene dolientes en el gobierno pero “nos estan cumpliendo”

Opinión | El agro no tiene dolientes en el gobierno pero “nos estan cumpliendo”

Darío Álvarez Morantes* | Sigue el desplome del sector agropecuario en Colombia, motivado por las pésimas decisiones gubernamentales en la firma de acuerdos comerciales internacionales, muy mal negociados y la falta de compromiso y seriedad del estado para apoyar el desarrollo rural.

Todo lo que se advirtió desde la apertura ha sucedido a pié de la letra, sin que se propicien las condiciones, la infraestructura, las políticas, ni se den las herramientas para lograr competir con mercados extranjeros subsidiados, que a cero arancel continuarán inundándonos de productos, con el argumento de que es más barato importar que producir en nuestras tierras.
Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.

Las transnacionales continúan invadiéndonos, apropiándose de tierras, patentando seres vivos para apropiarse hasta de nuestra biodiversidad y sometiéndonos al uso de sus semillas, insumos agrícolas y medicamentos. Los servicios públicos están quedando liberados al lucro de inversionistas extranjeros, el agua, la salud, la educación, la asistencia técnica, las comunicaciones, el transporte y el abastecimiento
de alimentos serán su monopolio, las concesiones mineras se les seguirán otorgando, a conveniencia, para quedarnos con los socavones, el impacto irreversible al medio ambiente y las cargas prestacionales, mientras se llevan la riqueza protegidos por la seguridad jurídica.

Nos lesionaron con la apertura económica sin planificación, nos diezmaron al firmar irresponsablemente el TLC con Estados Unidos y como si fuera poco nos rematan con la alianza del pacifico y el TLC con la Unión Europea, ¡pero nos están cumpliendo!.

Todos los impactos negativos, represión contra nuestros productos agrícolas primarios, pesca, ganadería, empleo, afectación al medio ambiente, violación a los derechos colectivos de los campesinos, legislación para el despojo del suelo, la concentración de la propiedad de la tierra, la injusticia social, la pérdida de valores humanos, y la violencia los hemos soportado con valentía ¿ y no somos competitivos? pero para colmo de males, la politiquería y el maldito flagelo de la corrupción a todo nivel, nos están ganando la partida a tal punto que con sarcasmo, fingida generosidad y vil hipocresía nos preguntan qué ¿por qué estamos mal?; ¡Si se ha aumentado como nunca la
inversión para el campo!

Pues seguro que no es por nuestra culpa o porque no sepamos trabajar, o porque no sabemos competir o porque los apoyos llegan al pequeño productor o porque las instituciones vinculadas al agro son eficientes, o porque el Banco Agrario sirva de mucho al desarrollo rural, sino por todos los flagelos que anteriormente mencionamos y que administra el gobierno; lo que tiene a nuestro país en el más descarado subdesarrollo, teniéndolo todo para ser una potencia mundial.

Ahora para completar la SAC, como máxima autoridad gremial del país, integrada por agricultores,
ganaderos, silvicultores, gremios, cooperativas, empresas comerciales y asociaciones de
profesionales del sector rural, creada hace 143 años, aún no es mayor de edad para hacerse respetar y se tiene que humillar ante el gobierno porque algo se atrevió a criticar con fundamento de causa, o estuvo en desacuerdo con los planteamientos estatales, los gremios son marginados y se atienden ahora las peticiones de disidencias llamadas “dignidades” que se acomodan con más razones de interés, no se puede reclamar decentemente, el AGRO se ha relegado de la importancia en la economía nacional, se
tiene que ser guerrillero para poder imponer condiciones, crece la inseguridad, se aumenta la pobreza, se le sigue apostando a un pacto agrario, sin interlocutores legítimos y sin espacio para las bases productivas del país, se realiza un censo agrario con personas que no conocen las regiones, ni saben llenar las encuestas, se incita nuevamente al paro con las dilaciones y falta de seriedad en las negociaciones ¡Pero nos están cumpliendo!.

Lo cierto es que cuando se arranque el propio PARO AGRARIO NACIONAL, No habrá quién lo detenga y las consecuencias serán incalculables porque no se tendrán autodenominados voceros, no se echara para atrás ni habrá espacio para oportunistas politiqueros. ¡Eso lo está subestimando el gobierno!

“La dignidad campesina se ha logrado con todos los atributos y valores que tiene el agricultor colombiano y no por pertenecer a una disidencia gremial”

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*Dirigente Gremial

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