Atacar a un ser humano para defender la no violencia es lo más contradictorio que han podido hacer los que protestan en contra de la “fiesta brava”.
Esta vez, un grupo de desadaptados atacó al celador de la plaza de toros de Duitama y a su perro, causando heridas al hombre y al animal. Exigen que se elimine la fiesta por ejercer violencia contra los toros y sin embargo usan métodos violentos para hacer llegar a la sociedad un mensaje contradictorio.
En Bogotá una “alcaldada” dejó sin el disfrute e la fiesta a los taurinos, que han acatado la decisión y han seguido los conductos jurídicos que les permite la Ley para defender su derecho y mantener su expresión cultural.
Lo mismo ha pasado con los enemigos de la tauromaquia, que tradicionalmente han sido amigos de las vías pacíficas para expresar su opinión.
Pero los métodos usados en Duitama han deslegitimado en mucho la protesta y simplemente la ha rebajado a vandalismo.
Se deben respetar las creencias, manifestaciones y gustos de ambos segmentos de la sociedad, de lo contrario sería una simple imposición cultural de unos sobre otros.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Comentarios
Publicar un comentario
Leave a comment. Thanks!
Comentarios de Facebook