Historia del municipio de Caldas - Boyacá

Historia del municipio de Caldas - Boyacá

El municipio de Caldas fue fundado el 22 de octubre de 1837 por Gregorio Angel.

En 1811, cuando se separó Chiquinquirá de la provincia de Tunja, pasa a ser parroquia dependiente de este municipio. Finalmente el 14 de mayo de 1836, se impartió la aprobación eclesiástica como municipio, posterior al concepto favorable de la Cámara de la Provincia de Cundinamarca el 9 de octubre de 1835.

El 1 de marzo de 1837, el Congreso autoriza a la gobernación de la Provincia de Vélez la creación del nuevo municipio, el cual en su momento se componía de las siguientes veredas: Quipe, Vueltas, Palmar, Hato de Susa, Playa, Alisal, Boca de Monte, Cubo y Chingaguta.

Finalmente la provincia de Vélez, el 28 de agosto de 1837, aprueba la creación del distrito parroquial quitando dos veredas, Hato de Susa y Hato Grande, que entraron a formar parte de la Villa de Chiquinquirá.

Ante la misiva efectuada por el Congreso el 1 de Marzo de 1937 y la provincia de Vélez el 28 de Agosto de 1837 y obedeciendo dicho mandato, se piensa fundar la cabecera municipal de Caldas, en el sitio denominado el Molino.

En el Molino comienza la historia de este pueblo y según la historia oral hasta principios del Siglo pasado funcionaba el único molió de la Región, movido por la fuerza del agua, mediante un motor hidráulico que hacia girar un engranaje formado por rocas talladas para este fin. Catalogándose como principal empresa del Municipio, pues beneficiaba no solo a Caldas, sino a municipios aledaños como Chiquinquirá, Saboya, Simijaca y Susa.

A diario llegaban al Molino entre 100 y 150 animales, cargados de cosecha de trigo con el ánimo de venderla o cambiarla por harina. La casa donde estaba construido el Molino, era de propiedad de Evangelina y Paz Cañón .

Los predios del Molino y la Plaza, eran de propiedad del señor Dionisio Cañón Matallana, quien no considero prudente que ahí se construyera el pueblo, debido a la cercanía con el río y que en época de invierno este sector era muy dado a anegase.

De igual manera las condiciones geológicas del lugar no se prestaban para su desarrollo social y económico; razones por las cuales el mismo señor Dionisio Cañón Matallana, donó los terrenos donde finalmente se construye el pueblo en el año 1837; así mismo obsequió a la Parroquia la imagen de la Virgen de las Mercedes, junto con unas esmeraldas de gran valor

Fuente: Alcaldía de Caldas

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