EDITORIAL | Episodio que da asco

Río Paila es una empresa que da asco. Las artimañas usadas por esta empresa para apoderarse de cientos de hectáreas en el sur del país es una absoluta vergüenza.

Este episodio, mucho más grave que el de Agro Ingreso Seguro demuestra una vez más la corrupción que se presenta no sólo en el ámbito público, sino también en el privado.

Son 40 mil hectáreas de las que la empresa se apoderó creando 27 SAS, cada una con un capital de apenas 100 mil pesos, que el abogado Francisco Uribe Noguera, de la empresa Brigard & Urrutia, creó para luego transferirlas a Río Paila.

La triangulación, que además se realizó la constante cesión de las SAS hasta que hicieron muy complejo seguirle el rastro de la propiedad.

Una vez más se demuestra que hay abogados que interpretan la Ley a su acomodo y buscan quebrarla a favor propio, o de terceros. Pero también pone en evidencia que el Gobierno es ineficiente a la hora de entregar titulación de tierras sin verificar a quién.

Mientras los campesinos colombianos sufren los avatares de los TLC, en el país el Gobierno permite a privados hacer lo que les de la gana, beneficiándose groseramente con el cuentito de la “prosperidad”.

Da vergüenza este ‘presuntos’ hechos de corrupción, uno más pavorosos de los últimos años en el país.

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