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"Vosotros maridos igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer, como a vaso más frágil, y a coheredar de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengáis estorbo". 1 Pedro 3 – 3.
Se establece en la Constitución Nacional ARTICULO 42. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer, de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla. El Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la familia. La ley podrá determinar el patrimonio familiar inalienable e inembargable. La honra, la dignidad y la intimidad de la familia son inviolables. El Código Civil, en el artículo 113. Dice “El matrimonio es un contrato solemne, por el cual un Hombre y una mujer, se unen con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente”.
Nuestra legislación reconoce dos modalidades de matrimonio: Civil y religioso; en ninguna parte se aprueba la posibilidad de matrimonio como la unión formal y legal entre dos mujeres o entre dos hombres. El término matrimonio, proviene del latín matrimonium. Se trata de la unión de un hombre y una mujer, que se concreta a través de determinados ritos o trámites aprobados en cada país.
Pero las consecuencias que deben motivar el rechazo público, son las motivadas por las influencias e implicaciones negativas que esta decisión tiene en la familia Colombiana; Cómo le explica un padre o una madre, a su hijo o a su hija menor de siete años, cuando vean en la calle a una pareja de hombres o a una pareja de mujeres respectivamente, con sus estrafalarias vestimentas, cogidos de la mano, besuqueándose y alardeando con sus evidentes comentarios ¡que son esposos! (¿Quién hace de hombre y quien de mujer? ¿Les dirán a sus hijos que eso es legal y normal pero que no lo debe hacer? ¿O que lo haga cuando estén más grandecitos solo si verdaderamente les gusta?, que de todas maneras ellos no están de acuerdo ¡pero si toca toca!
La homosexualidad a la luz de la genética, según el Dr. NZicolas Jouve de la Barreda, catedrático de Genética de Madrid España. No puede desligarse del trasfondo moral que conlleva al no ser un comportamiento humano voluntariamente aceptado... Sí los comportamientos de gays y lesbianas se debieran a una tendencia genética a la homosexualidad, la presión social o la discriminación en su contra estaría menos justificada.
Pero inmediatamente hay que señalar que la base genética de este tipo de caracteres del comportamiento humano, como de cualquier otro de la personalidad y de la propia inteligencia son de los más difíciles de estudiar en Genética, por dos motivos fundamentales: por las dificultades propias de la metodología analítica de las dos ramas de la genética implicadas, la Genética del Comportamiento y la Genética Cuantitativa, y por la propia dificultad de los análisis genéticos en el hombre, especie en la que por obvias razones morales no puede llevarse a cabo un análisis formal mendeliano basado en cruzamientos dirigidos, ni un análisis de respuesta a una selección artificial, o la obtención de líneas puras, que suelen ser los métodos habituales que permiten desvelar el determinismo genético de cualquier carácter de conducta en las especies animales.
La Genética Cuantitativa, se encarga del análisis de los sistemas multigénicos o poli génicos, que consisten en sistemas de muchos genes, normalmente repartidos por el genoma y cuyos efectos individuales son muy pequeños, de modo que es la combinación aditiva de muchos de ellos la que contribuirá en mayor o menor medida a la manifestación del carácter. Pero además, por la propia naturaleza cuantitativa de estos caracteres en su manifestación influye de manera importante el ambiente, tanto el fisiológico interno, como el externo.
El espíritu vanguardista de la sociedad americana, y las presiones de los grupos sociales interesados, indujo a que en 1980, la American Psychiatric Asociación decidiese sacar la homosexualidad del catálogo de enfermedades mentales, y del Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Enfermedades Mentales, en los EE.UU. Alfred Kinsey, considerado el promotor de los movimientos de gay en EE.UU., en los años cincuenta.
Añade que "la homosexualidad ha formado parte desde siempre de la historia de la humanidad, porque forma parte de la expresión de las capacidades básicas del animal humano". Aparte de lo degradante que representa el hablar del animal humano, sorprendería a cualquier genético, y hasta al propio Darwin que de genética sabía poco, el dilema de conseguir que mediante un proceso de selección en contra de un carácter que se pretendiera que tiene base genética, no se consiguiese su reducción material en la siguiente generación.
Una pretensión así haría sonrojar a cualquier conocedor de los más elementales principios de la Genética. Lo que Kinsey y sus colegas están diciendo es precisamente lo contrario de lo que desea oír la comunidad gay, que la homosexualidad no es genética, sino ambiental.
En conclusión, no se ha demostrado que la homosexualidad, dependa de un comportamiento inevitable, debido a una tendencia innata genéticamente condicionada; lo que nos lleva a buscar razones psicobiográficas: Inadecuada educación por parte de los padres, soledad, tristeza, falta de autoestima y auto aceptación personal, rechazo de los compañeros de escuela, desconfianza, miedo, malas amistades, maltrato sexual en la infancia y en la adolescencia, narcisismo, fobia social, falta de identificación con su propio sexo etc.
Todos estos elementos causales, afloran en los análisis psíquicos de las personas que padecen homosexualidad y todo esto se puede mejorar con una formación integral en las familias bien constituidas.
Para finalizar, mi concepto puramente personal apunta a defender el matrimonio como acto sublime y solemne, establecido por mandato religioso y legal, exclusivamente para la unión formal de un hombre y una mujer con el ideal de conformar un hogar.
El homosexualismo es posible que se pueda controlar con una formación adecuada e integral de los hijos, el varón como hombre y la hembra como mujer, para evitar que se les moje la canoa, aunque no me aparto que unas personas tengan más predisposición que otras a este comportamiento, pero nunca se podrá erradicar. De tal modo que se les deben amparar sus derechos como ciudadanos, pero sin permitir desvirtuar la función y esencia del contrato matrimonial.
Que Amparen sus acuerdos con otro tipo de contratos, con las cláusulas que quieran, pero no perjudiquen la institución matrimonial, que ya está bastante deteriorada, hoy piden el matrimonio mañana el derecho a adoptar niños para abusarlos con toda propiedad, ¡eso es inadmisible!. Las decisiones de la corte no pueden ampararse en el reconocimiento de los derechos fundamentales, sociales, económicos y culturales de unos pocos, en detrimento de los derechos de la sociedad entera, a continuar teniendo como base, familias estables, dignas, fundamentadas en principios y valores y no en desviaciones del comportamiento.
La corte constitucional tiene mucho por hacer, si realmente quiere legislar a favor de los ciudadanos de bien. Fortalezcan y apliquen las leyes, contra el secuestro, la extorsión, el voleteo, la violación de mujeres y niños, el hurto, el asesinato, los ataques a los agricultores nacionales y la corrupción, para lograr un país competitivo y sostenible, sin impunidad y con verdaderos senderos para buscar una paz duradera.
Darío Álvarez Morantes
Dirigente Gremial
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