Del Lector | Después del paro papero

Como dirigente gremial, pero a título personal, felicito a los productores de papa, por los logros obtenidos en el justo paro, que acaba de terminar, donde se evidencia una vez más la grave situación del sector agropecuario, motivada por las equivocadas políticas y la incapacidad del Estado para direccionar estratégicamente el desarrollo del sector rural.
Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.

Sea el momento para exaltar la voluntad, liderazgo y compromiso de los dirigentes y agricultores que convocaron y participaron en el paro, como única alternativa de hacernos escuchar, situación a  la que ya se ha acostumbrado el actual gobierno. Pasada la etapa del acuerdo, viene lo más importante que es la del cumplimiento de lo pactado y ojalá que estos recursos de apoyo se traduzcan en verdaderas ayudas distribuidas en la forma más justa y democrática para los verdaderos productores.
Sin embargo a pesar de que el paro fue exitoso y los medios de comunicación le dieron la importancia merecida, no se lograron las soluciones fundamentales para el sector papero, que a futuro debe articular acciones con los demás productores de: trigo, cebada, frijol, avena, arveja, maíz, lácteos, ganado, y hortofrutícolas. Púes la problemática general es muy similar y la convocatoria a todos los sectores productivos del agro, fortalece mucho más las reclamaciones y propuestas ¨Agricultores somos todos¨.
Esperemos que este no sea un contentillo, como pañito de agua tibia para aplacar incendios. Lo que no se debe hacer en estas acciones populares es permitir el exagerado protagonismo y la politiquería, que sin duda desvirtúan el objetivo de la participación ciudadana y hacen quedar a los agricultores como los actores útiles, pero manipulados en su esencia, posición que comparto con la del actual secretario de agricultura Dr. Luis Alejandro Perea, quien sólo lleva un poco más de dos meses en ejercicio de sus funciones y no podemos cuestionarlo al calor de una manifestación, pero si reconocerle  el suficiente criterio para ponerse de parte de los agricultores. Debemos más bien estar atentos a que el gobierno se comprometa a:
1.- Facilitar y subsidiar el manejo adecuado de suelos aguas y demás recursos naturales para aumentar la productividad y reducir el impacto al medio ambiente.
2.- Frenar las importaciones masivas de productos agropecuarios, condicionar a las industrias para que compren producción nacional a precios  justos y combatir el contrabando. 
3.- Facilitar la reducción en costos de producción, si dese nuestra competitividad y sostenibilidad.
4.- Garantizar la comercialización y fomentar el consumo de productos nacionales, estableciendo nuestra agricultura como ¨seguridad Nacional¨

5.- Dotar al sector agropecuario de maquinaria, equipo e  infraestructura de transporte, almacenamiento y  adecuación de productos.
6.- Condicionar a los bancos para que prioricen la financiación del sector agropecuario, con créditos agiles, suficientes, oportunos y con intereses blandos, reduciendo la comisión del FAG, Aboliendo los cobros pre jurídicos, aplicando realmente los incentivos y condonando intereses y parte de las deudas en casos especiales, para que el productor quede habilitado con el acceso a nuevos créditos y reinicio de su actividad productiva.
7.- Planificación de la agricultura, realización de una agenda interna real, Abolición de los apoyos a dedo y desarrollo de la verdadera inversión social en el campo.
8.- Reducción de impuestos para el sector agropecuario.
9.- Prestación efectiva y eficiente del servicio de asistencia técnica y acompañamiento en la presentación u desarrollo de proyectos agropecuarios.
10.- Dignificación del trabajo en el campo, exclusión del servicio militar a los hijos de agricultores que están cultivando y capacitación continuada, para los productores del sector rural.   
11.- Controlar a los gremios para que funcionen en beneficio de los productores y no de intereses gerenciales o directivos.
12.- Reconocimiento del salario para la mujer campesina y su aporte al desarrollo rural colombiano.
Lo anterior evitará seguir improvisando, probando  modelos de desarrollo agropecuario que no tenemos y vivir discutiendo situaciones coyunturales, que siempre se traducen en atender emergencias, sin políticas ni medidas estructurales, dentro de una economía sin planificación, que apuesta a probar recetas, sin incluir en la solución de los problemas a los verdaderos actores de base que son los agricultores.
Como dice Jacobson (1.994) ¨En un mundo donde el valor económico, únicamente se calcula en términos monetarios, el trabajo de la mujer, no se considera económicamente productivo por no cambiar el dinero de manos (…), la poca valoración del trabajo de la mujer, tiene origen en el hecho de que, en los países en vía de desarrollo, gran parte de las actividades relacionadas con la mujer tienen lugar en el marco de una economía sin salario, que su único objetivo es el de producir cosechas de alimentos, recoger leña y forrajes para un consumo exclusivamente doméstico¨. Feliz día de la madre.  

Darío Álvarez Morantes
Presidente de Conagro

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