Del Lector | El Beso de Judas

Resulta ridículo y hasta ofensivo el comportamiento zalamero y de vil hipocresía  de la  Comandante Gerente de la regional oriental del Banco Agrario Patricia Ortiz de Ruíz, cuando en actos públicos saluda a sus subalternos, agricultores o representantes de las diferentes entidades públicas o privadas, emulando a Judas cuando vendió a Jesucristo por 30 monedas de plata, pero con mayor sarcasmo, mayor cuantía y la ausencia total de arrepentimiento.
Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.

Esta despiadada mujer actuando bajo la máscara de la maldad disimulada con el beso de judas,  manipula personalidades, desprecia a los agricultores y ejerce repetida y públicamente acoso laboral a sus subordinados, con la siguiente metodología: expresiones injuriosas y ultrajantes que siempre van acompañadas de palabras soeces, comentarios hostiles y descalificatorios en presencia de los compañeros de trabajo, que además complementa con las injustificadas amenazas de despido y la advertencia que de que inclusive después de salir del banco ella personalmente se encargará de que no consigan empleo en  ningún otro lado porque ella es la que da la referenciación.

La programación calculada de disciplinarios a las personas seleccionada como futuros cesantes. La imposición de deberes, obligaciones y exigencias desproporcionadas para cumplimiento de metas. La exigencia de laborar en horarios excesivos, dominicales y festivos sin ninguna fundamentación discriminando al que tiene en la mira. Negativa clara e injustificada por parte de sus aliados gerentes zonales, para otorgar permisos  licencias o vacaciones o el condicionamiento de estas últimas.

Llamadas telefónicas y mensajes virtuales que por medio de sus gerentes zonales pueden llegar fácilmente a 25 o 30 diarios para los gerentes locales, que como el caso de la zonal Garagoa por intermedio de su amanerado gerente Juan Martín Alcalá estos iban en letra mayúscula y color rojo.

Condicionamiento de apoyo  a determinado candidato a las respectivas corporaciones públicas so pena de despido. Pero lo grave del caso es que los empleados nunca pueden musitar palabra y se abusa en tal forma de la necesidad del empleo, que las personas se someten a lo que sea establecido en el régimen.

Lo importante de esta serie de fundamentadas denuncias es que  algo se está logrando; ahora y para sorpresa de los empleados el trato es muy amable y solo se motiva a los empleados para despertar el sentido de solidaridad para apoyar a su pobre gerente regional por los ataques del suscrito.

De todos modos el proceso sigue y si esta Señora tiene mucho poder y manipula cualquier investigación, tiene que tener claro que la justicia cojea pero llega y no daré un paso atrás para lograr hacerle efectivo el refrán que siempre reitera a sus subordinados

¡No hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pagué! Realmente tiene mucho que pagar esta endiosada mujer, por todo el daño que les ha hecho a tantas familias del pueblo Boyacense. Un amigo en Tunja me dijo, Darío usted está loco, cómo se le ocurre enfrentarse solo a esa señora !bueno realmente no se refirió como señora! y yo le contesté, es mejor pretender entrar loco al cielo con felicidad, honestidad, paz y sin complejos, que cuerdo al infierno con estrés, prevención, señalamientos, desesperación, miedo, vergüenza, soledad y temor por todas las maldades realizadas; porque estas personas son tan pobres, tan pobres que lo único que tienen es poder y dinero.

Lo felicito pero es una pelea muy dura y desigual; ¡así lo reconozco y estoy preparado! No me importan los comentarios soeces y amenazas que esboza en mi contra la comandante gerente, pero de lo que si estoy seguro es que nunca me olvidará, como a ella tampoco la olvidarán sus víctimas a las cuales seguramente les sanaran las heridas que le ha ocasionado, pero nunca se les borrarán las cicatrices.

Cuando se sufren crisis de identidad y amor propio, se intenta superarlas adoptando comportamientos y apariencias radicales, para descargar el odio contra las personas con un disfraz que siempre se descubre para dejar al descubierto la feroz hipocresía caracterizada por el beso de judas.

Esta señora podrá enojarse todo lo que quiera, pero algún día tendrá que reconocer mis justas razones, no para beneficio propio sino para el mejoramiento de mi Departamento, el respeto y dignidad de mis paisanos.

La comandante gerente regional debe estar agradecida conmigo, Pues cuando la persona no encuentra un amigo que le haga caer en cuenta de sus errores, debe conseguirse un enemigo verraco, honesto y frentero que le haga el favorcito. Una cosa es lograr el respeto y reconocimiento  por eficiente desempeño y don de gente como jefe, dando buen ejemplo fundamentado en sus virtudes, pero otra muy diferente y dolorosa es lograrlo infundiendo miedo, prevención, humillación y forzando a las personas por la imperiosa necesidad del empleo.

Que tristeza que en nuestro país el poder se malinterprete a tal medida, que no importa a quien se tenga que pisotear o que se tenga que hacer para mantenerlo y algunas empresas logran buenos resultados direccionadas por pésimos seres humanos

Por último y para reflexión le recomiendo a la comandante no reniegue, no maldisca, no se estrese tanto, confiésese en Semana Santa y si quiere tomar una buena decisión, renuncie para que la investigación se facilite, evite el paro de agricultores y si se aferra a que no debe nada, dedíquese a disfrutar sus logros, si los cargos de conciencia y la justicia, le permiten vivir en paz.

La dignidad no consiste en nuestros honores sino en el reconocimiento de merecer lo que tenemos.
Aristóteles


Darío Álvarez Morantes
Dirigente Gremial

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