En Sogamoso empieza cierre de negocios que incumplen normatividad ambiental

El inadecuado manejo que dan los establecimientos de cambio de aceite o lavado de carros, a sus residuos ha llevado a que Corpoboyacá pase de lo pedagógico a lo sancionatorio con este tipo de negocios.

De acuerdo con información de Coservicios “los hallazgos han sido tan graves, que Corpoboyacá ha tenido que imponer medidas cautelares y preventivas”.

Ejemplo de ello, es que se encontró un negocio a las afueras de la ciudad, que se dedica a la comercialización de transformadores, pero que también hacía mantenimiento y arreglo a este tipo de maquinarias sin contar con los permisos de Corpoboyacá.

Lo que más preocupó a los miembros esta entidad, así como de Coservicios es que los dueños de dicho taller vertían los aceites que sobraban de la reparación de los transformadores sobre la propia vía, con la excusa de apaciguar el polvo que se alborotaba con el pasar de los carros.

Arrojar este tipo de sustancias pone en grave riesgo el bienestar de las personas que entran en contacto con ellas. Estos líquidos, más conocidos como bifenilos policlorados, son catalogados como compuestos orgánicos persistentes, es decir que no son biodegradables, y se pueden acumular de manera nociva en cualquier organismo.

Las consecuencias a la exposición a los bifenilos pueden ser desde problemas en el sistema nervioso, serias complicaciones en el hígado y efectos secundarios en la piel.

Los propietarios de este tipo de establecimientos deben llevar sus residuos a laboratorios especializados para que puedan procesarlos y así no generar un impacto negativo sobre el ecosistema.

Los administradores del taller sancionado deberán demostrar ante las autoridades ambientales que cumplían con los requisitos exigidos por la ley, y en el caso de no lograrlo, se enfrentarán al cierre definitivo.

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