(SP). A pesar de la crisis económica que afectó al país en 2009, los indicadores de pobreza por ingreso autónomo mantuvieron su tendencia a la reducción, destacándose la disminución de la extrema pobreza para el período comprendido entre 2008 y 2009.
Así lo informó este viernes el Departamento Nacional de Planeación (DNP), al conocer el estudio realizado por la Misión para el Empalme de las Series Empleo, Pobreza y Desigualdad (Mesep).
El reporte de Planeación Nacional señala que los resultados de pobreza por ingreso autónomo no incorporan el impacto de mitigación de pobreza de los programas sociales del Estado.
La pobreza por ingreso autónomo en 2009 experimentó una reducción de 0,5 puntos porcentuales frente a 2008, al pasar de 46 a 45.5 por ciento de la población nacional (en 2002 era de 53,7 por ciento). Mientras que la pobreza extrema, que se incluye dentro del total anterior, bajó de 17,8 a 16,4 por ciento, es decir 1,4 puntos porcentuales.
El Director del Departamento Nacional de Planeación, Esteban Piedrahita, destacó cómo a pesar de los efectos de la crisis económica, las decisiones acertadas en materia económica y el buen comportamiento en los precios de los alimentos, permitieron que más de 500 mil colombianos salieran de la extrema pobreza en 2009, cuando el total de colombianos en esa condición alcanzó 7,2 millones de personas frente a 7,7 millones en 2008.
Este buen comportamiento contrasta con lo acontecido en Latinoamérica, donde en 2009, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la pobreza extrema aumentó 0,8 puntos porcentuales (o en 5 millones de personas) y la pobreza 1,1 puntos porcentuales (o en 9 millones de personas).
Los efectos de la crisis, reflejados en un aumento de la tasa de desempleo nivel nacional (de 11,2 a 12 por ciento) y una leve reducción del ingreso per cápita real (la primera desde 1999), se vieron compensados por la reducción en el precio de los alimentos.
Después de un considerable aumento (más de 25 por ciento) en el precio de estos entre enero de 2007 y diciembre de 2008, en 2009 la inflación de alimentos fue inferior a la del resto de productos.
Este comportamiento redujo el valor de la canasta básica de alimentos que se toma como referencia para estimar el porcentaje de personas en extrema pobreza.
El informe de la Mesep revela que la zona rural obtuvo los mayores avances tanto en pobreza como en pobreza extrema en 2009, al pasar, la primera, de 65,2 a 64,3 por ciento (0,9 puntos porcentuales menos); y la segunda, de 32,6 a 29,1 por ciento (3,5 puntos porcentuales menos).
El Director del Departamento Nacional de Planeación señaló que estos resultados guardan
relación con el desempeño de los indicadores de mercado laboral. En el último año la tasa de desempleo de la zona rural se mantuvo en 7.9 por ciento, mientras que la tasa de ocupación aumentó de 54 a 56 por ciento.
De hecho, la disminución en ingresos que se vio en las ciudades no se dio en el campo.
Las 13 áreas metropolitanas presentaron resultados menos favorables, reflejando los efectos de una crisis que fue primordialmente industrial y urbana.
Mientras en pobreza la reducción fue de 0,1 puntos porcentuales, al pasar de 30,7 a 30,6 por ciento, la pobreza extrema tuvo un ligero aumento del 6,8 al 7,1 por ciento (0,3 puntos porcentuales más que en 2008). Esto en el contexto de una tasa de desempleo que en las 13 principales áreas urbanas aumentó 1,5 puntos porcentuales (de 11,5 a 13 por ciento) en 2009.
En 2009, el valor per cápita promedio de las líneas de pobreza y pobreza extrema fue de 281 mil 384 y 120 mil 588 pesos mensuales, respectivamente (o 1 millón 125 mil 536 y 482 mil 352 pesos mensuales para un hogar de 4 personas, respectivamente). En 2008, esos valores fueron de 269 mil 362 y 116 mil 570 pesos mensuales por persona, respectivamente.
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