EDITORIAL | Homenaje a Eliecer Silva Celis

Cuando este hombre delgado y aparentemente frágil llegó a Sogamoso con el único propósito de hacer una investigación acerca de el lugar donde estuvo ubicado el Templo del Sol, tal vez nunca pensó, que ese hecho marcaría el rumbo de su vida hasta su postrer aliento.

Sogamoso le debe mucho a Eliécer Silva, un hijo adoptivo de esta ciudad, que como pocos entregó su esfuerzo físico e intelectual para rescatar del olvido la gloria de la Nación que tuvo como centro religioso este próspero Valle de Suamox.

Cualquier cosa que se escriba sobre Silva Celis será poca, para agradecerle por la fundación del parque antropológico, su aporte a la academia Boyacense, a la cultura y al avance en el conocimiento de nuestros ancestros.

Gracias Maestro y descanse en Paz.

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