EDITORIAL | La restricción de los vehículos de carga

Nada es más lesivo para el progreso de una ciudad que las reacciones en contra de las medidas que buscan organizar el crecimiento.

Es cierto que creer es doloroso, pero es un hecho que hay que aceptar, y en el proceso de crecimiento se debe sumir riesgos para aprender.

La actitud reactiva que ha asumido el comercio de Sogamoso, frente a la medida de Intrasog de prohibir la circulación de vehículos pesados por las vías céntricas de la ciudad, demuestra poca voluntad para hacer crecer la ciudad.

El hecho de que estos vehículos se muevan por las vías periféricas no tiene por qué afectar a Sogamoso, los camiones que transportan chatarra, por ejemplo, no tienen por qué utilizar las vías céntricas, de seguir haciéndolo la tendremos pésimas vías y el arreglo debe como siempre ser pagado con los impuestos pagados en su mayoría por los propietarios de predios. Si bien los comerciantes aportan no son dueños de la ciudad y tenemos derechos a no soportar sus opiniones.

Sogamoso tiene derecho a crecer y a formarse en una actitud de “cultura ciudadana”.

Share:

Comentarios

Comentarios de Facebook