Cronología del caso Maduro: el narcodictador enfrenta a la Justicia

Cronología del caso Maduro: el narcodictador enfrenta a la Justicia

No es un relato lineal de despachos oficiales. Es el hilo que une una extracción militar nocturna con un expediente judicial que, casi nueve meses después, se ensancha hasta incluir descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento y pactos con guerrillas colombianas.

Enero 3, 2026

En la madrugada, fuerzas especiales estadounidenses irrumpen en Caracas. La operación —llamada Absolute Resolve o Determinación Absoluta— dura alrededor de 40 minutos. Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, son extraídos de su residencia y trasladados primero a un buque estadounidense y luego a Nueva York. Trump lo anuncia como una “operación quirúrgica de aplicación de la ley”. Maduro responde, ya en custodia, que es un “prisionero de guerra” y que lo secuestraron. El mundo ve las primeras imágenes: el expresidente esposado, con sudadera y los ojos vendados, escoltado por agentes de la DEA.

Enero 5, 2026 

Primera comparecencia ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Maduro y Flores se declaran no culpables de los cargos que ya pesaban desde 2020 y que se actualizan ese mismo fin de semana: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. El juez Alvin Hellerstein ordena prisión preventiva sin fianza. Ambos quedan recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. Maduro insiste en que sigue siendo el presidente legítimo de Venezuela. 

Marzo 2026

Segunda audiencia (reprogramada al 26). La defensa presenta mociones para desestimar el caso alegando inmunidad de jefe de Estado y primera dama. El juez las rechaza. El expediente sigue vivo. Mientras tanto, en Caracas y en varios países de la región continúan las protestas de un lado y las celebraciones del otro; la transición política en Venezuela avanza bajo la sombra de la ausencia del líder capturado.

Julio de 2026

Nueva audiencia. Se fija calendario: el juicio oral quedará para el 1 de junio de 2027. La pareja permanece detenida. Desde la cárcel de Brooklyn salen fotografías y mensajes de Maduro (“Estamos bien”) que circulan entre sus partidarios. La defensa insiste en problemas de salud de Flores y en la imposibilidad de un juicio justo.

Agosto-septiembre de 2026

Nuevas mociones de la defensa pidiendo el sobreseimiento por inmunidad. El juez mantiene la prisión. Aparecen fotos oficiales del expresidente con ropa deportiva gris. La presión mediática y política no cesa: demandas civiles en Florida, declaraciones de la ONU sobre posibles divisiones internas que facilitaron la captura, y el recordatorio permanente de que el expediente original ya incluía vínculos con el Cártel de los Soles y organizaciones designadas como terroristas.

Octubre 8, 2026 

La fiscalía del Distrito Sur de Nueva York presenta una acusación sustitutiva de 30 páginas. A los cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína se suma ahora la conspiración para cometer tortura. El documento describe un sistema de represión que, según los fiscales, Maduro y Flores presidieron: descargas eléctricas, asfixia, golpizas, violación, aislamiento, privación de alimentos y amenazas contra familiares, incluidos niños. Tres de las víctimas detalladas son ciudadanos estadounidenses. Uno de ellos, según la acusación, fue obligado a comer su propio vómito; otro recibió descargas en los genitales e inyecciones forzadas.

El capítulo colombiano

La fiscalía afirma que Maduro y Flores se reunieron en 2013, poco después de la muerte de Chávez, con dirigentes de las FARC (Timochenko, Iván Márquez, Jesús Santrich) para renegociar una deuda de narcotráfico a cambio de armas y explosivos. Relata, además, que en noviembre de 2013 Maduro ordenó el traslado de un oficial militar venezolano (identificado como Víctima-2) a un campamento de las FARC en territorio colombiano, cerca de la frontera, donde fue torturado durante dos días con golpes, simulacros de ahogamiento y amenazas de muerte. También se mencionan vínculos posteriores con el ELN: pistas clandestinas, intercambios de armas por cocaína y viajes de funcionarios venezolanos a campamentos del grupo entre 2022 y 2024.

El mismo día, en la audiencia de Flores, el juez niega la solicitud de arresto domiciliario por problemas cardíacos. La pareja sigue en Brooklyn. El juicio sigue fijado para junio de 2027. La defensa niega todas las acusaciones y anuncia que peleará en el tribunal.Así, en menos de nueve meses, el caso pasó de una extracción militar en Caracas a un expediente que une narcotráfico, armas y ahora un sistema de tortura con huellas claras en la frontera colombo-venezolana. 

La cronología no ha terminado y continuará hasta la condena del criminal y sus cómplices.


Excelsio Media

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