Opinión | ¿Y si le damos un potencial turístico internacional en épocas de fin de año a Boyacá?

Opinión | ¿Y si le damos un potencial turístico internacional en épocas de fin de año a Boyacá?

Andres Olarte | En pleno siglo XXI, es casi una proeza el hecho de lograr “unificar” a la familia, en cuanto al tema del lugar donde se pasaran los días de descanso del último mes de año.

Debido a la inmensidad de ofertas que tiene nuestro mágico pedazo de suelo, entre las que vemos ferias como la de Cali, la siempre apetecida costa atlántica y el eje cafetero que tanta importancia turística ha ganado durante los últimos años en el país.

Los boyacenses “no han podido ver el potencial turístico” que tiene el departamento, que seguramente podría competir cabeza a cabeza con cualquiera de los destinos nombrados anteriormente.

Las opiniones expresadas son de responsabilidad exclusiva del autor
y no comprometen a Excelsio.
Si nos sentamos a pensar en una estrategia para captar la atención del turista colombiano, para que clave sus ojos en el departamento cuna de la libertad, encontraremos muchas opciones para seducir a paisas, costeños, santandereanos, vallunos, etc.

Pero en esta oportunidad, quiero que vayamos más allá y pensemos en los siempre codiciados turistas extranjeros. Un habitante de Londres, Berlín, New York, Seúl, entre otras ciudades, colapsadas de cemento y de autos que todo el tiempo andan a mil por hora, simplemente quiere pasar los días de descanso, haciéndolo en realidad.

Aunque suene muy pretencioso, Boyacá por múltiples factores como su geografía, su demografía, historia, cultura, entre muchos otros que si sigo enumerando “nos coge la noche”, tienen todo lo que busca un turista de clase media europea, asiática o norteamericana.

Es hora de impulsar el turismo en ferias internacionales, pautar en medios de comunicación eficientes para aumentar la afluencia de viajeros, que lleguen a llenarse de magia las retinas con el verde de las montañas, el azul de los ríos, el blanco del nevado y la playa que nos regalo Aquitania.

Conozco a decenas de extranjeros (a quienes he introducido sutilmente en el mundo de colores que Boyacá le ofrece al mundo). Aparte del solo punto de vista económico particular, la visita de turistas aumentaría la inversión en la región, creando cientos de empleos durante la temporada de descanso y harían que millones de personas conozcan nuestro hermoso departamento íntegramente, en pocos años.

Lamentablemente, no todo es “color de rosa” como dicen las señoras. Necesitamos que se mejoren las vías de acceso, que se invierta en promocionar el departamento afuera y que se logre establecer una capacidad hotelera que termine siendo “razonable”, con la mira puesta en recibir a miles de turistas anualmente.

Es inimaginable que en el 2014, un departamento como Boyacá no tenga un solo aeropuerto internacional, es impensado que en ciudades como Tunja, Duitama y Sogamoso uno tenga que “sufrir” buscando un cajero automático, es difícil de entender que un minuto internacional en cualquier lugar de la región, sea tan complejo de encontrar como un caballo en un balcón.

No podemos seguir dejando pasar oportunidades como estas, debemos reaccionar y empezar a exigir que se invierta en Boyacá pues su gente lo vale. Démosle al departamento la importancia que en realidad debe tener.

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