Cerca de 300 mil operaciones cosméticas se realizan cada año en Colombia. Los pacientes reclaman que haya más control, vigilancia y seguridad en este tipo de procedimientos.
De acuerdo con estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año es más frecuente encontrar pacientes que sufren alteraciones de salud secundarias a la intervención, lo que ha puesto en alerta a las autoridades y a los mismos especialistas, que han hecho un llamado para que se acuda a centros que cuenten con el aval del Ministerio de Salud y de las secretarías departamentales y municipales del ramo.
“Tomar la decisión de realizarse un cambio físico, requiere de un estudio responsable y con criterio que permita minimizar el riesgo, lo más importante es asegurarse de estar en manos expertas, calificadas y honestas, con la capacidad de asesorar, tomar las medidas preventivas necesarias, o incluso negarse a realizar un tratamiento si existe un nivel de riesgo que no se pueda controlar”, asegura el cirujano plástico Juan Carlos Monroy, vocero del Comité Paciente Seguro, de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica.
Un estudio realizado por The Economist señala que Colombia se encuentra entre las naciones hispanoparlantes con el mayor porcentaje de cirugías estéticas, con el 11% de la población que recurre a una cirugía plástica. Le siguen México, con el 8%; Venezuela, 7%; España, 6,5%; Argentina, 5% y todos son superados por Brasil, con el 13%.
Comparativamente, los costos en Colombia son menores y la calidad de los profesionales es altamente competitiva, por lo que el país se ha convertido en una de las mejores opciones al momento de practicarse un procedimiento quirúrgico. Según análisis comparativos realizados por Fenalco, una rinoplastia (cirugía de la nariz) en Europa tiene un costo promedio de 9 mil dólares; en Estados Unidos, 6.500 dólares; mientras que en Colombia puede llegar a costar la mitad.
Esto ha hecho que el 60% de los estadounidenses no residentes lleguen al país con el fin de realizarse algún procedimiento en Cirugía Plástica, seguidos por los españoles, con un 15% en promedio.
Este tipo de procedimientos está regido por diferencias marcadas, como la técnica, calidad de insumos, nivel de complejidad de los centros de atención y el tipo de cirugía, así como los servicios complementarios que se ofrecen como atención médica personalizada, enfermería terapéutico e incluso hotelero, son fundamentales en el momento de tomar la decisión. Según el Dr. Juan Carlos Monroy, un juicio médico ético “teniendo presentes todas las barreras de seguridad durante el proceso, permite tener responsabilidad sobre el resultado y nivel de satisfacción de cada paciente”
Con el fin de realizarse cirugías reconstructivas por alteraciones congénitas, trauma cráneo facial, accidentes, quemaduras o enfermedades como cáncer de piel, cáncer de seno, entre otras, los pacientes confían su integridad a un especialista y no deben acudir a centros que ofrecen procedimientos sin condiciones óptimas. Por esta razón, “cada paciente que consulta debe tener la tranquilidad de buscar un cambio físico, sin alterar su estado de salud, por esto hoy en día se han tomado las precauciones necesarias y de la manera más estricta, para una Planeación Segura de las cirugías”, enfatizó el Dr. Monroy.
Si usted se va a realizar un procedimiento de cirugía plástica, tenga en cuenta lo siguiente:
Antes de la cirugía
- Acudir a un especialista miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, quien revisará los hábitos y la historia clínica del paciente con el fin de verificar el nivel de riesgo y de la misma forma solicitará los exámenes necesarios para determinar cuál es el tratamiento más adecuado de acuerdo con las características de cada paciente.
- Revisar que las instalaciones cuenten con la habilitación de la Secretaría de Salud.
- Validar con el especialista que el sitio escogido sea especializado en este tipo de tratamientos y cuente con todos los estándares de calidad y tecnología requeridos para la complejidad de estos procedimientos. No siempre una institución que realiza toda clase de procedimientos es la opción más adecuada para una intervención en cirugía plástica estética.
- Tener claro el tratamiento que se va a realizar, que el cirujano se tome el tiempo para explicarle con detenimiento la técnica, calidad de los insumos, tiempos de recuperación, necesidad de terapias o tratamientos adicionales que lo van a acompañar durante todo el proceso.
Durante
- Verificar que el profesional que lo evalúa sea el mismo que realiza la intervención quirúrgica. No permita que su cirugía sea delegada a otro profesional.
- Tener la tranquilidad de estar en una clínica de prestigio que cuente con todos los estándares de calidad y seguridad requeridos para su procedimiento. La mayoría de las intervenciones en cirugía plástica, se deben realizar en salas de cirugía, no en consultorios o centros de baja complejidad.
Después
- Las medidas de seguridad, control médico estricto y los medicamentos pertinentes son fundamentales en la recuperación del paciente.
- Validar que el especialista que atendió la primera cita, sea quien lleve todo el proceso y realice el acompañamiento antes, durante y después del procedimiento quirúrgico.
- Realizar un estrecho control médico posterior a la cirugía. El posoperatorio juega un papel relevante en el éxito de la misma.
- Contar con una guía constante para el mantenimiento de los resultados, ya que la cirugía plástica es un vehículo para obtener el resultado que busca, pero es labor del especialista dar herramientas para mantener el resultado y no volverlo un consumidor crónico de sus servicios.
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