EDITORIAL | Bolillo: ¡Renuncie!

No puede ser posible que en un país calificado como uno de los más abusadores del mundo, un figura pública de el mal de ejemplo de golpear a una mujer.

Hernán Darío Gómez golpeó a una mujer que lo acompañaba en un bar y tras conocerse el hecho en los medios, emitió un comunicado en que acepta el hecho y pide disculpas.

El director técnico de nuestra Selección de fútbol asegura que este fue un hecho de su vida privada, en lo que lo secunda la Federación Colombiana de Fútbol.

Tanto Gómez como los directivos de la Federación son cínicos. El señor Gómez hizo el imperdonable acto de dar puños a una mujer en la calle y delante de testigos, ¿qué tiene eso de privado?

Gómez, como figura pública y como ejemplo del deporte, debería guardar la compostura. Pero dado que es un cobarde capaz de abusar de una mujer, no hay razón ninguna para que permanezca al frente de la Selección.

El fútbol, deporte en que se forman miles de niños en Colombia, no puede estar encabezado por un abusador. Ese no es un ejemplo digno de ser seguido y esos niños deben aprender que quien abusa debe pagar.

En Colombia, según las cifras de Medicina Legal, sólo en 2010 se registraron 51.182 casos se maltrato de pareja contra las mujeres. Este país vivió en 2010 89.436 casos de violencia intrafamiliar.

Las cifras son claras y más que pedir sólo “la cabeza” de Gómez, lo que se debe es poner en cintura a todos los abusadores. Las mujeres deben denunciar sin miedo y los culpables deben pagar social, moral y penalmente.

Share:

Comentarios

Comentarios de Facebook