De la Espriella gana la primera vuelta y deja al petrismo contra las cuerdas

De la Espriella gana la primera vuelta y deja al petrismo contra las cuerdas

Lo que parecía una elección predecible se convirtió en un terremoto político. Con casi el 100% de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella se impuso en la primera vuelta presidencial con el 43,74% de los votos (más de 10,36 millones), seguido de cerca por Iván Cepeda, del Pacto Histórico, con el 40,90% (alrededor de 9,69 millones).

La segunda vuelta del 21 de junio promete ser una de las más polarizadas en la historia reciente del país.

Lo que más llama la atención no es solo el resultado, sino lo que significa. Después de cuatro años de gobierno de Gustavo Petro, la izquierda no solo no logró consolidar su proyecto, sino que quedó visiblemente debilitada. Cepeda, a pesar de contar con toda la estructura estatal y el voto duro de las periferias, no pudo capitalizar el aparato petrista. El cansancio por la economía tambaleante, la inseguridad que regresó con fuerza y la percepción de un gobierno cada vez más radical pesaron demasiado.

De la Espriella, en cambio, apareció como el candidato que mejor canalizó el hartazgo. Abogado mediático, sin partido tradicional grande, construyó una campaña outsider con mensajes directos y duros: mano firme contra la delincuencia, mega-prisiones, deportación de migrantes irregulares y un rechazo frontal al “castrochavismo”. Su triunfo también sepulta al uribismo tradicional: Paloma Valencia, del Centro Democrático, apenas alcanzó un 6,9%.

Un país claramente partido en dos

El mapa electoral lo dice todo. De la Espriella arrasó en Antioquia, el Eje Cafetero y buena parte de las ciudades intermedias. Cepeda resistió en la Costa Caribe, el Pacífico, Catatumbo, Arauca y algunas zonas rurales andinas. Bogotá quedó dividida, aunque con tendencia ligera hacia la derecha en varios sectores.

Esta no es solo una elección más. Es el reflejo de una Colombia profundamente fracturada entre el centro productivo y las periferias, entre quienes quieren orden y mano dura y quienes apuestan por continuar el experimento de la “paz total” y mayor intervención estatal. ¿Qué viene ahora en el tablero geopolítico?

Si De la Espriella llega a la Presidencia, Colombia daría un giro estratégico claro hacia la derecha regional. Se alinearía más con gobiernos como los de Milei en Argentina, Bukele en El Salvador y, muy probablemente, con una eventual administración Trump en Estados Unidos. Temas como la lucha antinarcóticos sin complejos, el endurecimiento frente a Venezuela y el freno a la influencia de China y Rusia en el país serían prioritarios.

Cepeda, por su parte, representaría la continuidad de Petro, con mayor cercanía a los gobiernos de izquierda latinoamericanos, énfasis en la diplomacia con Maduro y políticas de descriminalización de drogas.

Por ahora, el ambiente está caldeado. Petro y Cepeda ya han puesto en duda los resultados del preconteo, hablando de “irregularidades”, aunque sin presentar pruebas contundentes hasta el momento. De la Espriella respondió con dureza: “Si intentan desconocer la voluntad popular, el pueblo se va a levantar”

Tres semanas de campaña brutal se vienen. Colombia no solo está eligiendo presidente: está decidiendo el rumbo del país para los próximos años en un continente que sigue moviéndose fuertemente hacia la derecha.



Excelsio Media

Share:

Comments

Comentarios de Facebook